“Las cenizas pueden provocar úlcera de córnea y agravar enfermedades respiratorias”

Claudio Santa María, médico del Instituto Superior de Ciencias para la Salud, habló con el programa “Punto de Partida” y dio algunos consejos ante la llegada de la cenizas del volcán chileno Puyehue. “Tiene comoplicaciones para la vía respiratoria y convendría que la gente no salga a la calle” dijo entre otras cosas.
Jueves 9 de junio de 2011
¿Las cenizas ya llegaron a Buenos Aires y que riesgos puede tener para la salud?

Hay que recordar que no son las cenizas que estamos acostumbrados a ver, la que tenemos en la ciudad es roca pulverizada que despide el volcán por lo tanto tiene una cantidad de elementos más rígidos y más duros, y puede tener efectos importantes sobre la salud. Tiene complicaciones para la vía respiratoria y convendría que la gente no salga a la calle, sobretodo si está todo el día trabajando en exteriores, que se cubra con un barbijo la nariz y la boca, porque las partículas al ingresar a la vía respiratoria la van a irritar va a aumentar la moscosidad y aquellos que tiene predisposición a enfermedades respiratorias como asma va a complicar el cuadro. Convendría también usar lentes o protectores oculares porque la córnea la puede rayar como un vidrio y provocar una úlcera.

¿En verdad es serio el problema?

Una cosa importantes es que la ceniza no es tóxica, el problema más que nada es mecánico, como es piedra molida puede lastimar los ojos y las vías respiratorias. Si uno no tiene un barbijo, puede atarse un pañuelo o una bufanda para filtrar esas partículas y estar expuesto la menor cantidad de tiempo en el exterior, conviene que se quede en casa, y conviene que este en resguardo.

¿Es conveniente usar gotas para los ojos, lágrimas o similares?

No, lo primero es proteger el ojo. Si uno se pone unos lentes como los de la gente que anda en moto o natación, y si no hay barbijos un pañuelo tapando nariz y boca. Si tienen que salir que se protejan las vías respiratorias y los ojos. Hay que prevenir porque no estamos acostumbrados a este fenómeno. No es una cosa menor que sea poco perceptible.