Y Madonna cantó en Varsovia y el público ovacionó su show

Se proyectó film sobre el Alzamiento de Varsovia antes de concierto de la artista. El público recibió la película con aplausos. Horas antes, un grupo católico quiso suspender el espectáculo pero no pudo.
Jueves 2 de agosto de 2012

Un documental de dos minutos y medio con imágenes de archivo sobre el Alzamiento de Varsovia lanzado el 1º de agosto de 1944 contra la ocupación alemana fue proyectado al inicio de un concierto de la cantante Madonna frente a miles de espectadores este miércoles en el estado nacional de la capital polaca.

El público recibió la película con aplausos, según la agencia polaca PAP. El concierto comenzó con casi una hora de atraso.

El film fue proyectado a pedido de la alcaldía de Varsovia, tras las protestas de parte de la opinión pública que pidió anular el concierto de la estrella pop argumentando que coincidía con el 68º aniversario del Alzamiento.

"La Cruzada de Jóvenes" un grupo de jóvenes católicos, había previamente lanzado una petición contra el concierto que recibió más de 54.000 firmas en internet.

Según la página web de los activistas, las canciones de Madonna atentan contra la fe católica, popularizan la pornografía y promueven las desviaciones sexuales.

Un arzobispo de Varsovia, Henryk Hoser, llamó además a una plegaria en contra del "concierto blasfemo". Durante el concierto no se hubo manifestaciones visibles de protesta, según constató un periodista de AFP.

El 1º de agosto de 1944, la resistencia polaca lanzó la insurrección contra los ocupantes alemanes, esperando hacer coincidir la misma con la inminente entrada de los soldados rusos a la capital polaca.

Pero los soviéticos permanecieron de brazos cruzados por orden de Stalin hasta el fin del Alzamiento, que costó la vida a 18.000 soldados polacos y 17.000 alemanes tras 63 días de encarnizados combates.

El Alzamiento de Varsovia fue una de las páginas más sangrientas de la historia de Polonia. En total murieron 200.000 civiles y los 500.000 sobrevivientes fueron deportados de la ciudad, que fue luego destruida por orden de Hitler.