El edificio histórico del Correo Central en el bajo se llamará "Presidente Néstor Kirchner"

El proyecto, que recibió el voto positivo de 56 legisladores y el rechazo de dos opositores, había sido avalado por la firma de los 33 integrantes del bloque del Frente para la Victoria, encabezados por su presidente Miguel Pichetto, y respaldado además por el cordobés del FAP, Luis Juez. El Palacio de Correos fue iniciado en 1888 durante el gobierno de Miguel Juárez Celman e inaugurado el 28 de septiembre de 1928.
Miércoles 14 de noviembre de 2012
El Senado aprobó un proyecto de ley por el que se impone el nombre de "Presidente Néstor Carlos Kirchner" al edificio del Correo Central, denominado Centro Cultural del Bicentenario, ubicado en el centro de la Ciudad de Buenos Aires, en la manzana delimitada de las calles Sarmiento y Bouchard y las avenidas Leandro N. Alem y Corrientes.

El proyecto, que recibió el voto positivo de 56 legisladores y el rechazo de dos opositores (de Laura Montero y María Eugenia Estenssoro), había sido avalado por la firma de los 33 integrantes del bloque del Frente para la Victoria, encabezados por su presidente Miguel Pichetto, y respaldado además por el cordobés del FAP, Luis Juez.

La iniciativa señala que se otorga la nueva denominación "para recordar que fue el Néstor Carlos Kirchner quien diseñó, implementó y ejecutó políticas públicas inclusivas que beneficiaron a la comunidad toda".

El Palacio de Correos fue iniciado en 1888 durante el gobierno de Miguel Juárez Celman e inaugurado el 28 de septiembre de 1928, en terrenos ganados al Río de la Plata.

En los fundamentos se expresa que el Palacio de Correos y Telecomunicaciones es un edificio con valor histórico, "colmado de un alto contenido simbólico para la comunidad en general y para el doctor Kirchner, hijo de un trabajador postal, que en sus viajes desde Río Gallegos a Buenos Aires solía visitar el Edificio del Correo Central y recorrer sus instalaciones".

Recuerda que la construcción albergó a la Fundación Eva Perón, desde donde "se desarrollaron varias de las políticas sociales más importantes instrumentadas en las décadas del 40 y 50 y sus paredes fueron testigo de las incesantes horas de trabajo dedicadas por la incansable Eva".