Google homenajea con su Doodle a Aníbal Troilo

Jueves 11 de julio de 2013
Aníbal Carmelo Troilo, alias Pichuco, nacía en Buenos Aires allá por el 11 de julio de 1914. Vio la luz en calle Cabrera 2937, entre Anchorena y Laprida, en pleno barrio del Abasto.

Sus padres eran Felisa Bagnoli y Carmelo Troilo. Fue su progenitor quien le pondría el seudónimo de Pichuco, nombre por el cual llamaban a uno de sus mejores amigos. En el litoral argentino, pichuco significa ‘negrito’.

Durante su niñez, Troilo escuchaba tocar el bandoneón en los bares de su barrio. A los 10 años convenció a su madre para que le comprara su primer bandoneón. Felisa lo compró a 140 pesos de entonces, a pagar en 14 cuotas de 10 pesos; pero luego de la cuarta cuota el vendedor desapareció y nunca reclamó el resto.

Con ese bandoneón, Troilo tocó casi toda su vida. Un año después, en 1925 (cuando contaba con 11 años de edad) Pichuco realizó su primera actuación, en un bar pegado al Mercado de Abasto (el mercado central de frutas y verduras de Buenos Aires). Más tarde integró una orquesta de señoritas. A los 14 años ya había formado un quinteto.

En diciembre de 1930 fue contratado para formar parte del famoso sexteto del violinista Elvino Vardaro, el pianista Osvaldo Pugliese y Alfredo Gobbi (hijo) que era apenas el segundo violín del conjunto, pero más tarde se haría célebre como director de orquesta. Allí tuvo como compañero a Ciriaco Ortiz, de quien Troilo más adelante se consideraría deudor. Ese sexteto no realizó ninguna grabación discográfica.

Troilo pasó por numerosas orquestas, entre otras, las de Juan Pacho Maglio, Julio de Caro, Juan D'Arienzo, Ángel D'Agostino y Juan Carlos Cobián.

Con su orquesta trabajó casi ininterrumpidamente, tanto en presentaciones en vivo como en grabaciones, hasta el año de su muerte, en 1975. Desde 1953 hasta mediados de los años 60, mantuvo durante un tiempo una actividad musical paralela a la de su orquesta en dúo junto al guitarrista Roberto Grela, que después se convirtió en el Cuarteto Troilo-Grela.

En 1968, ya distanciado de Grela, formó su propio cuarteto. Además de esto, Troilo grabó dos temas (El motivo y Volver) a dúo de bandoneones junto a Astor Piazzolla.

En 1938 se casó por civil con la griega Zita (Ida Dudui Kalacci). Cuando su madre Felisa murió, como homenaje la pareja se casó por iglesia. (En realidad, Pichuco no se fue a vivir con Zita hasta la muerte de su madre).

La muerte de su mejor amigo, el poeta Homero Manzi (1907-1951), le produjo una profunda depresión que duró más de un año. En su memoria compuso el tango Responso.

En 1971, Troilo inauguró la plaza Homero Manzi (en conmemoración de los veinte años del fallecimiento del poeta).

Lamentablemente, como muchos de los más grandes artistas en aquella época y siempre, Troilo padecía de alcoholismo y de adicción a la cocaína (droga más común de lo que podría pensarse en las primeras épocas del tango). "La llamaban pichicata. La droga, en especial la cocaína, tenía bastante difusión entre los músicos de tango. Las causas son inextricables, pero se pueden aventurar algunos indicios: el trabajo de noche, la necesidad de estar desvelado, el ambiente arduo, decadente de la mayoría de los cabarets, la bohemia sin fin", contó Matías Bauso en los "Apuntes para una anatomía del nocturno bandoneón" de "Todo es Historia".

El sonido del bandoneón de Troilo es fácilmente reconocible, y cambia relativamente poco a lo largo de su vida y a través de las distintas agrupaciones. Se caracteriza por un fraseo impecable, por una forma muy particular (y también muy propia del tango) de “decir” las frases melódicas con su instrumento. Los solos de bandoneón de Troilo habitualmente son ejecutados con volumen bajo (incluso cuando toca sobre toda la orquesta, lo cual es asombroso) y con extrema delicadeza.

Troilo compuso muchísimos temas buenos y ampliamente difundidos y versionados a lo largo de su carrera, tanto instrumentales como cantados. Sus composiciones se caracterizan por una relativa sencillez armónica y melodías muy bellas como los instrumentales La trampera (milonga) y los tangos Milonguero triste, Responso y Contrabajeando (junto a Piazzolla). Entre los cantados están Barrio de tango, Che bandoneón, Sur y el vals Romance de barrio. Todos con letra de Homero Manzi.

Además, fue autor de Desencuentro, La última curda, María y El último farol, junto a Cátulo Castillo; Garúa y Pa’ que bailen los muchachos, con poesías de Enrique Cadícamo; Toda mi vida y Mi tango triste con letra de José María Contursi; y Coplas, sobre una poesía de Alberto Martínez.

En 2005, el Congreso de la Nación Argentina declaró la fecha del 11 de julio (natalicio de Pichuco), como el Día Nacional del Bandoneón mediante la ley 26.035. Fue sancionada el 18 de mayo de 2005 y promulgada de hecho el 16 de junio de 2005. Los propulsores de esta ley fueron Francisco Torné, nieto de Zita Troilo, y el poeta Horacio Ferrer, amigo del músico y presidente de la Academia Nacional del Tango.

Bandoneonista, compositor, director de orquesta de tango argentino, Pichuco murió el 18 de mayo de 1975. En el día en que se recuerda su nacimiento, Google le dedicó un Doodle con nostalgia.