De Zona de Riesgo a Farsantes

A 21 años del primer beso gay, la TV muestra la madurez del público ante la homosexualidad

El beso entre Guillermo y Pedro fue lo más comentado en Twitter. Las relaciones entre personas de un mismo sexo ya dejaron de verse desde el “morbo”. Mirá los antecedentes de hechos similares.
Martes 3 de septiembre de 2013

Cuando Rodolfo Ranni y Gerardo Romano se dieron el primer beso entre hombre de la historia de la televisión argentina, lo hicieron en un horario que casi rozaba la medianoche y con fuertes críticas de los sectores más conservadores de la sociedad. Este lunes, Julio Chávez y Benjamín Vicuña se dejaron llevar por sus instintos y la escena conmovió no por ser el encuentro de dos masculinos sino que por la trama y las historias que lo conllevaron. ¿Es una muestra de crecimiento?

Más de 20 años antes de “Farsantes”, la serie “Zona de riesgo” es reconocida como la pionera en mostrar relaciones homosexuales en la ficción argentina. En 1992 puso en pico de rating el beso entre Gerardo Romano y Rodolfo Ranni, los protagonistas en lo que fue el primer beso homosexual en la pantalla chica local. Los jugados guiones de Jorge Maestro y Sergio Vainman planteaban un triángulo amoroso entre los dos mencionados galanes y un joven Jorge Schubert.

Antes de “Zona de riesgo”, en el ciclo “Matrimonio y algo más”, Hugo Arana había popularizado su personaje de Huguito Araña, una parodia de un hombre llamativamente amanerado que nació en 1982 como presentador y participaba en algunas escenas cómicas. Ese personaje debió casarse con una mujer interpretada por Mónica Gonzaga por las presiones del gobierno militar que comenzaba a irse por entonces. Casi una década después en “La familia Benvenutto” (1991 a 1995), Fabián Gianola interpretaba a un acosador serial pero inofensivo, que nunca concretó más que alguna anhelada proximidad con el bigote de Guillermo Francella.

En 1996 un personaje gay interpretado por Damián De Santo -que había brillado en teatro con “Los Invertidos- tiene un papel protagónico en “Verdad/Consecuencia”, uno de los primeros éxitos de Pol-ka. Quien luego conformaría una dupla memorable con Romina Yan abrió su participación en la serie con el contundente “voy a tener un hijo y soy homosexual”.

Años más tarde en “099 Central” (2002), con Carolina Peleriti y Eugenia Tobal aparecen las primeras lesbianas que juegan escenas de alto voltaje erótico. La homosexualidad femenina volvió a tratarse en “Locas de amor” (2004), con la Frida de Andrea Pietra y su amor patológico por María Eva (Soledad Villamil), en “Mujeres de nadie” (2009) con la Virginia de Laura Novoa, y en “Para vestir santos” (2010), con los encuentros calientes entre Celeste Cid y Martina Guzmán, y en la misma Celeste y Julieta Díaz.

En este 2013, Julio Chávez pinta elegantemente a un abogado homosexual que tiene como “pantalla” una familia con un hijo y una madrastra alcohólica. Su Guillermo se enamoró de Pedro Beggio quien con muchos años menos tiene una historia similar. ¿Habrá escenas de sexo? Lo cierto es que a tres décadas del matrimonio impuesto de “Huguito Araña”, los televidentes argentinos toman el encuentro entre dos hombres no desde el morbo de ver dos gays sino que como otra historia más de amor. Evolución.