Bergoglio, ahora Francisco, sigue siendo el mismo

Miércoles 30 de abril de 2014
Yo que conozco personalmente a Francisco sé que no cambió en nada su pensamiento. Sin embargo, ahora tiene la posibilitad de profundizarlo y transmitirlo a toda la Iglesia. Es un aporte muy interesante de un hombre con una mente abierta y que tiene una mirada muy profunda de la Iglesia latinoamericana.

Bergoglio, ahora Francisco, sigue siendo el mismo. Yo recuerdo que él vino hace seis años a la Villa 21 para lavar los pies a los chicos del paco y así inauguramos el Hogar de Cristo, un centro de recuperación para adictos.

A pesar de ser Papa, Francisco mantiene la misma espiritualidad de cercanía al pobre, de aprender del pobre, porque si hay algo que distingue a esta postura en la que coincidimos muchos es que a los pobres no solo hay que ayudarlos sino que también debemos aprender de ellos. Bergoglio lo tiene muy claro, él solía decir que aprendía mucho más de ellos que lo que les podía dar.

En cuanto a la problemática de los abusos y su reciente pedido de perdón, Francisco siguió el camino que abrió el Papa Benedicto VXI. Cuando el pontífice anterior empezó a tocar ese tema en sus discursos, también fue muy duro. Creo que Francisco le dio una vuelta más y eso es lo que la gente estaba esperando, que la iglesia sea la primera en tratar de vivir en la verdad y que cuando algo está mal pueda pedir perdón y sancionar. Eso es lo que corresponde con acciones de este tipo.

Lo importante es que la propuesta de Bergoglio, más que conservadora o progresista, tiene que ver con lo espiritual. Hay caminos en la Iglesia que son muchos más largos que en otros lados, y está bien que así sea. Sin embargo, creo que se iniciarán caminos para que el día de mañana algunas cuestiones puedan ser más cercanas a la gente.