Se cumplen dos décadas sin Senna

Miércoles 30 de abril de 2014

Miles de aficionados se reunieron este jueves en el circuito de Fórmula 1 de Ímola, veinte años después del accidente que se llevó el 1 de mayo de 1994 la vida del brasileño Ayrton Senna, que he quedado como un mito del automovilismo.

Decenas de entusiastas aficionados pudieron conducir su propio coche en el circuito Enzo y Dino Ferrari para recordar el terrible accidente del Gran Premio de San Marino en 1994.

Los pilotos de Ferrari, Fernando Alonso y Kimi Raikkonen, eran esperados para una ceremonia prevista más tarde, dentro del homenaje al que está considerado el mejor piloto de la historia.

"Nuestros corazones se alteraron cuando supimos la noticia", explicó Marco, de 31 años, aficionado a la Fórmula 1, llevando un casco idéntico al que tenía Senna el día de su muerte. "Lo que me gustaba más en Senna, es su humildad, su inmenso carisma", declaró por su parte Daniela, de 39 años, originaria de Belo Horizonte, en Brasil. "Está en nuestros corazones como alguien de la familia".

Otro aficionado brasileño, Renato, de 57 años, señaló que "sus ganas de ganar era lo que más me gustaba de Ayrton".

"Demostró que un brasileño puede ser internacionalmente conocido y eso fue un gran empuje para nuestra autoconfianza", añadió.

El miércoles, un sacerdote católico ofició una ceremonia en la curva Tamburello, donde la carrera del triple campeón del mundo se paró brutalmente cuando el monoplaza chocó a 190 kilómetros por hora contra un muro de hormigón. Transportado de urgencia al hospital de Bolonia, Senna fue declarado muerto a las 18h40.