La economía según Maxi Montenegro: definiciones y síntesis

Jueves 1 de mayo de 2014
El periodista Maximiliano Montenegro brindó en su programa un análisis de la economía argentina, aquí algunos fragmentos destacados.

“El año pasado los bancos fueron el sector de la economía que más guita ganó, según sus balances, porque tienen que mostrar transparencia de sus accionistas. Ganaron el año pasado los bancos del sistema financiero argentino 29.169 millones de pesos. 50% más que en el año 2012, cuando habían ganado 19.415 millones de pesos. Ya el año pasado los bancos fueron el sector que más rentabilidad tuvo en toda la Argentina”.

“El gobierno, que dice que está luchando contra la Patria Financiera, contra el poder económico, contra el stablishment, y contra no sé qué otra cosa más, contra Tinelli y Magnetto, ¿qué hizo? Le dejó a los bancos tener una posesión de dólares muy grande, todo el año pasado, dejaron que conservaran esa posesión hasta el 17 de enero pasado y una vez que devaluó los obligó a vender, entonces el gobierno fue el direccionó la ganancia de los bancos”.

“En vez de hacerlos vender los dólares que tenían en sus carteras antes de la devaluación, dejó que los bancos conservaran en su cartera los dólares que tenían en su poder, devaluó un 20% y después les dijo 'ahora sí, vendan los dólares', que a 8 es una ganancia interesante. Y por eso de los 13.206 millones de pesos que ganaron los bancos en los primeros dos meses del año, 9.212 millones corresponden a diferencias de cotización, es decir que el gobierno al devaluar les transfirió una ganancia de más de 9 mil millones a los bancos”.

“Con una suba de tasas de interés y con la devaluación el gobierno logró para la sangría de reservas, las reservas que a fines del año pasado estaban a 30.586 milones, 22 mil millones menos que a fines de 2010, siguieron cayendo pero en un momento esa caída se detuvo en 27.000 millones de dólares en el mes de abril gracias a la liquidación de los dólares de la soja. El gobierno frenó la caída de reservas con un antídoto ortodoxo, necesario, no había otra, pero muy duro para la economía real”.