Piloto arriesga su vida por un corazón para un transplante

Los familiares del paciente, un hombre de 52 años, agradecieron la "valentía" del aviador, Claudio Pistone, quien logró sortear la escasa visibilidad y llegar con el órgano a Córdoba.
Miércoles 7 de mayo de 2014
El piloto de un avión sanitario que trasladaba un corazón para trasplante desafió la densa niebla que había en el aeropuerto de Córdoba capital y logró aterrizar a tiempo para que el órgano llegara al paciente que lo necesitaba, que hoy se recuperaba en forma positiva.

Los familiares del paciente trasplantado, un hombre de 52 años, agradecieron la "valentía" del aviador, Claudio Pistone, quien ayer logró sortear la escasa visibilidad que generaba la niebla y llegar con el corazón a Córdoba.

"Nos quedaba muy poco tiempo, nos decían los médicos. Estábamos a minutos de no poder implantar el corazón", dijo el piloto Claudio Pistone a los medios locales.

Pistone aterrizó minutos antes de las 8 en el Aeropuerto Córdoba, bajo riesgo extremo, porque la visibilidad era casi nula.

El avión había viajado a Córdoba desde Buenos Aires a buscar a los médicos y desde allí se dirigió a Mendoza para realizar la intervención con el donante, para luego regresar a la ciudad mediterránea.

Pistone, su copiloto Martín Herrera y un equipo de cinco médicos deberían haber partido desde Mendoza a las 5, pero las condiciones de Córdoba se lo impedían.

Cuando llegó el aviso de que la niebla se iba por segundos el equipo decidió viajar a Córdoba y apostar todo a que al acercarse al aeropuerto Ambrosio Taravella existiera la visibilidad mínima de 800 metros, y así logró llegar a destino.

El paciente, quien vive en la zona rural de Monte Cristo, estaba en el quirófano del sanatorio Allende desde las 4.45.

El avión aterrizó poco antes de las 8 y a las 8.40 ya estaba implantado el corazón.

El director del Allende, Mario Sorbera, dijo que hoy el paciente se recupera "satisfactoriamente" tras la operación que concretó el cirujano cardiovascular Roque Córdoba.

"Durante el vuelo se nos volvió a informar que estaba cerrado el aeropuerto. Desde la torre (de control) de Córdoba nos informaron que había por momentos, por segundos, un mejoramiento temporario y que luego se cerraba el aeropuerto. Tomamos la decisión de realizar el procedimiento", contó Pistone al diario La Voz del Interior.

Al acercarse a Córdoba, dijo que "cuando llegamos, había muy poca visibilidad. Poco después de aterrizar, el aeropuerto pasó a tener 50 metros de visiblidad".

El aterrizaje se hizo con instrumentos, casi a ciegas, y fue un éxito.

"La esposa e hijos estamos profundamente agradecidos por la valentía para arriesgar su vida, para llegar a tiempo y salvarle la vida a mi papá. Gracias a su decisión llegó el órgano que esperábamos con mucha ansiedad", dijo al mismo diario una de las hijas del paciente.

La joven apuntó que su padre "ya desayunó y comió, está recuperándose".