Venezuela: Maduro detiene 243 jóvenes

El gobierno justificó el despliegue de más de mil agentes antimotines para desalojar en plena noche cuatro campamentos de protesta en Caracas donde dicen se albergaban grupos que preparaban "actos terroristas".
Jueves 8 de mayo de 2014
La policía venezolana detuvo en la madrugada del jueves a 243 jóvenes en una gigantesca redada contra uno de los últimos reductos de las protestas iniciadas en febrero, horas después de que el gobierno y la oposición postergaran una nueva reunión del complicado diálogo de pacificación.

El gobierno del presidente socialista Nicolás Maduro justificó el despliegue de más de mil agentes antimotines para desalojar en plena noche cuatro campamentos de protesta en Caracas --el más nutrido frente a las oficinas de la ONU-- donde dicen se albergaban grupos que preparaban "actos terroristas".

"Se tenía evidencias de que de esos sitios estaban saliendo los grupos más violentos a cometer hechos terroristas: incendiar patrullas de la policía, enfrentarse con bombas molotov y con armas a los cuerpos de seguridad", dijo el ministro de Interior, general Miguel Rodríguez Torres.

El gobierno ha calificado invariablemente a las protestas iniciadas en febrero como un "intento de golpe de Estado" a cargo de grupos de la "oposición fascista" con apoyo de Estados Unidos y Colombia.

En los operativos fueron "incautadas drogas, armas, explosivos, morteros, granadas lacrimógenas y todo lo que utilizan a diario para enfrentar a los cuerpos de seguridad", afirmó el ministro, quien fue jefe de los servicios de inteligencia.

El miércoles, sorpresivamente, el gobierno había anunciado la postergación para la semana siguiente de una nueva reunión del escabroso diálogo de pacificación --al cual solamente aceptó asistir el sector moderado de la alianza opositora MUD (Mesa de Unidad Democrática)-- y que permanece sin pistas de avances concretos luego de un mes de conversaciones.

El 8 de abril, dos días antes del inicio del diálogo, el presidente Maduro había puesto límites muy estrechos a las tratativas.

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"No tengo nada que negociar con nadie, ni pactos, ni nada de eso (...) Aquí lo que hay es un debate, un diálogo que es diferente a una negociación", dijo ese día, al ser interrogado en un acto público por la AFP.

Poco antes del mediodía del jueves grupos de jóvenes protestaron en al menos tres diferentes puntos del este de Caracas y una de esas concentraciones fue dispersada con gases lacrimógenos y balas de goma, comprobó un periodista de la AFP.

El "uso de la fuerza bruta para limitar la libertad de expresión estimula protestas más agresivas y peligrosas que hacen más difícil el diálogo. Puedes aplastar al adversario, pero no estás solucionando los problemas", dijo a la AFP el analista político Luis Vicente León.

"En medio de una crisis económica, con anuncios de racionamiento de agua y electricidad, el gobierno va en contra de una sociedad que protesta (...) Su acción intenta mostrar que no está dispuesto a ceder en ningún terreno" dijo León, titular de la consultora Datanálisis.

Su firma reveló esta semana una encuesta según la cual seis de cada diez venezolanos reprueban la gestión de Maduro, heredero político de Hugo Chávez.

Las protestas, calificadas por el gobierno como un "golpe de Estado en desarrollo", fueron motorizadas por la violencia criminal fuera de control, la inflación de casi 60% anual y la escasez pertinaz de alimentos, medicinas y otros bienes.

En el país que recauda 100.000 millones de dólares anuales por sus ventas de crudo, la población debe hacer horas de filas para tratar de obtener --cuando tiene suerte-- un paquete de azúcar, leche, aceite, papel de baño o medicamentos.

Un periodista de la AFP, que pasó circunstancialmente por el campamento situado frente a la ONU hacia la 01h00 de la madrugada, no había detectado ningún movimiento especial: solamente carpas cerradas con los jóvenes posiblemente durmiendo en su interior, y ningún despliegue policial en el área.

Pero en la mañana de este jueves el lugar lucía destruido: restos de carpas y otros elementos desperdigados por el suelo tras la arremetida.

"Actúan a las tres de la mañana en una emboscada clara a nuestros compañeros (...) Tendrán que preparar celdas más grandes, los estudiantes seguiremos luchando por nuestros derechos", reaccionó el líder estudiantil Juan Requesens.

Estos campamentos eran la cara visible de los últimos restos de las protestas iniciadas en febrero y que han dejado, según cifras actualizadas este jueves por la Fiscalía, 41 muertos, 800 lesionados y casi 150 casos investigados de abusos policiales.


Entretanto este jueves fue suspendida la audiencia judicial que debía decidir el eventual enjuiciamiento del opositor radical Leopoldo López, detenido desde febrero en una cárcel militar.

"Tribunal 16 de Control difiere audiencia preliminar de Leopoldo López, quien está siendo trasladado nuevamente a cárcel militar de Ramo Verde", en las afueras de Caracas, informó su partido Voluntad Popular.

"Hoy la justicia injusta se escondió. ¿A qué le temen? ¿A la verdad? Saben que debo salir en libertad", declaró el encarcelado dirigente a su salida del Palacio de Justicia de Caracas, agregó Voluntad Popular en su cuenta de Twitter.

López es el principal promotor de la estrategia de forzar con protestas callejeras la renuncia de Maduro.