Cuando más rápido no es mejor…

Viernes 9 de mayo de 2014
La Eyaculación Precoz es la principal motivo de consulta masculina a los sexólogos, y pone claramente en evidencia que la sexualidad , al igual que escribir, hablar o caminar se aprende. Y como todo, puede aprenderse bien o mal.

Es Eyaculador Precoz aquel hombre que durante el aprendizaje de su sexualidad no ha adquirido o ha perdido su capacidad de decidir el momento de eyacular.

No es eyaculador precoz un hombre al que una vez le sucedió de eyacular rápido o antes de lo deseado, porque para serlo tiene que ser un problema frecuente y recurrente. Si bien el problema puede surgir en cualquier momento de la vida, en general se arrastra desde los inicios de la vida sexual.

Si pensamos en una de las funciones primordiales de la sexualidad, que es la procreación, la EP no sería un problema, pero cuando lo que buscamos es el placer, es cuando la EP se transforma en un problema que frustra a hombres y mujeres.

Muchos hombres llegan a la consulta por la presión de sus parejas y otros por una preocupación propia. En todos los casos es motivo de muchos conflictos personales y de pareja, ya que de no ser tratada puede derivar en otras problemáticas como la falta de deseo, problemas de erección, evitación del encuentro sexual por la frustración que este genera y deterioro de la autoestima.

Lo que se busca en la Terapia Sexual es re-educar el REFLEJO EYACULATORIO, y se logra desaprendiendo un aprendizaje (el de la eyaculación rápida) para aprender una nueva forma que implica el control eyaculatorio.

La buena noticia es que así como es la disfunción sexual más frecuente en hombres jóvenes, también es la que se resuelve de manera más simple y en todos los casos.


*Patricio Gómez Di Leva
Psicólogo – Sexólogo
www.respuestasexual.com