Detuvieron a Ledesma Méndez, principal sospechoso por la masacre de Merlo

Horas después de que la Justicia de Morón pidiera su captura nacional e internacional, la Policía detuvo a Cristian "Memo" Ledesma Méndez, el principal sospechoso de la masacre de Merlo en la que el jueves murieron ocho personas durante un incendio.
Viernes 9 de mayo de 2014

Cristian Leonardo Ledesma Méndez, el único sospechoso de la masacre de Merlo en la que ayer murieron ocho personas en un incendio, fue detenido esta noche en la casa de su abuela, en la localidad bonaerense de Villa Domínico, donde se encontraba escondido, informaron fuentes policiales.

"Memo" Ledesma Méndez (30), sobre quien pesaba un pedido de captura nacional e internacional, era trasladado esta noche a la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) Morón, donde quedará a disposición del fiscal Sergio Di Leo.

La captura había sido reclamada por el fiscal y avalada por el juez de Garantías 4 de Morón, Alfredo Meade, quien declaró en "rebeldía" al imputado luego de que no fuera hallado durante la jornada en ninguno de los lugares donde habitualmente se lo veía.

A raíz de un serie de declaraciones testimoniales y de las primeras pericias que determinaron que el incendio en la casa de la tragedia podría ser intencional, el fiscal solicitó ayer su detención.

Fuentes judiciales precisaron que a "Memo" le imputan los delitos de "homicidio agravado, por haberse cometido con un medio idóneo para causar un peligro común y por resultar la víctima mujer, cometido por violencia de género y homicidio agravado por el medio idóneo para causar un peligro común reiterado con pluralidad de víctimas, todos ellos en concurso real entre sí".

En la búsqueda de Méndez, participaron distintas brigadas no sólo de la Jefatura Departamental de Merlo y la DDI de Morón -directamente afectadas a la causa-, sino de otras áreas de la policía bonaerense.

Anoche, la Policía allanó su vivienda y la de su madre, una en la calle Bermejo 2290 y la otra en Bermejo 2700 del barrio Matera, de Merlo, pero no lo encontraron.

Ayer, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, calificó de "bestia" y "brutal asesino" al prófugo.

En tanto, esta mañana las ocho víctimas fueron veladas en la cochería "Echeverri" de Parque San Martín y luego sus restos fueron inhumados en el cementerio Santa Mónica, de Merlo.

Al sepelio, asistió una comitiva de docentes de la Escuela Pública 30 del barrio "El Pericón", donde vivían las víctimas, que despidió a los alumnos y dio sus condolencias a la familia en nombre de la institución.

Cerca de las 13.40, fueron saliendo de la cochería los ocho féretros pertenecientes a María Karina Flamenco (38); su actual pareja, Gastón Olivera (31) y los seis hijos de la mujer: Ian (4), Nayla (5), Alejo (6), Sakira (10), Briana (11) y Yael (13).

Los ataúdes fueron subidos a los coches de traslado en medio de aplausos y el reclamo de que se detenga al único sospechoso.

La caravana fúnebre, de unos 400 metros, incluyó autos, motos, bicicletas y micros y atravesó varias calles donde los vecinos aplaudían y coreaban "Justicia, Justicia" y "Que atrapen al asesino pronto".

La masacre ocurrió ayer en una precaria vivienda de siete por cuatro metros ubicada en las calles Iwanowski y Larsen, del barrio El Pericón de Merlo, cuando cerca de la 1 la casa comenzó a incendiarse.

Según el resultado de las autopsias, toda la familia murió por inhalación de monóxido de carbono y los primeros estudios establecieron que el fuego se inició en una cama cucheta, y como ésta estaba pegada al único ventiluz de la vivienda, sospechan que fue encendida desde afuera con un encendedor o fósforo.

Méndez fue mencionado desde el inicio de la investigación como sospechoso, ya que según declararon familiares y vecinos de las víctimas, vivía acosando y amenazando a su ex mujer por haber vuelto a convivir con Olivera.

El imputado tiene una denuncia por maltrato, radicada el 7 de marzo en la comisaría de la localidad de Parque San Martín y Karina le temía tanto que cerraba su casa con candado.

Hace unos años, la mujer se había separado de Olivera y tuvo una relación con Méndez de la cual nació su sexto hijo y luego se distanció.

Debido a las constantes amenazas, Olivera volvió hace tres meses a vivir con ella, lo cual aparentemente enfureció a "Memo".

"El gritaba a los cuatro vientos `Si no sos mía, no sos de nadie`, los voy a matar", denunció ayer una vecina, y detalló que la ex pareja entraba a la casa por detrás, la cascoteaba y luego sacaba a la mujer de los pelos.