Cristina Fernández inauguró escultura del Padre Mugica

La presidenta Cristina Fernández inauguró esta tarde una escultura de hierro del sacerdote Carlos Mugica, en vísperas del 40 aniversario de su asesinato, perpetrado por la Triple A, y pidió que la figura del cura "no se homenajee, sino que se celebre, por todo el amor que supo dar".
Sábado 10 de mayo de 2014

Si bien la Casa Rosada invitó al acto al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, el mandatario comunal no concurrió y durante una caravana que realizó en el Gran Buenos Aires dispuso ser reemplazado por el diputado Cristian Ritondo.

Al hacer uso de la palabra, la Presidenta afirmó que hombres como Mugica "no se homenajean, se celebran con alegría, por todo el amor que supo dar".

"Fue víctima de una Argentina violenta. Su juventud también había transcurrido en una Argentina violenta, en una Argentina donde los argentinos se enfrentaban entre sí. Le tocó vivir de joven en una Argentina donde se dirimieron las cosas a los tiros, con bombardeos y con muertos, en una Argentina violenta en serio", subrayó Fernández, que aprovechó la ocasión para criticar a quienes hablan de una "argentina violenta" hoy, en un intento de, según dijo, "reeditar viejos enfrentamientos".

La obra en recuerdo de Mugica fue realizada en hierro sobre un fondo blanco y fue obra del artista plástico Alejandro Marmo, quien hoy señaló que el acto se enarcaba en "el país que a mi me gusta, el del diálogo, el que une".

Incluso, en diálogo con canal 7, remarcó que el homenaje a Mugica "unió la gestión del gobierno nacional y el de la ciudad de Buenos Aries".

Carlos Francisco Mugica Echagüe nació en 1930 en el seno de una familia conservadora en la parte más elegante del barrio de Retiro y se integró al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, que trabajó activamente en la Villa 31, donde descansan sus restos.

El sacerdote, que era hijo de un diplomático y fundador del Partido Conservador, inició su carrera religiosa en el seminario metropolitano y creó en la villa la capilla Cristo Obrero, desde donde tuvo participación en movimientos sociales y sindicales.

Mugica fue asesinado el 11 de mayo de 1974 por la Triple A, la denominada Alianza Anticomunista Argentina, un grupo de ultraderecha que había sido creado por José López Rega, el oscuro ministro de Bienestar Social de la tercera presidencia de Juan Domingo Perón.

Tras la ceremonia, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, recordó a Mugica por su "mensaje de amor en el marco de lo que era una Argentina violenta", mientras que el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, expresó que el acto de esta tarde "más que un homenaje, fue una celebración a este gran hombre, un cura militante de la Iglesia de los pobres, un adelantado de lo que hoy pregona el papa Francisco".