Paradojas de los consumos culturales

Lunes 12 de mayo de 2014

Esta nueva edición de la encuesta de consumos de las industrias masivas presenta tendencias generales del vínculo de los consumidores con la oferta cultural. Por tratarse de una encuesta de percepciones y valoración que los consumidores tienen sobre sus elecciones, sus resultados deben ponderarse con los datos que dan cuenta efectiva de esos consumos. No puede omitirse en el análisis el hecho de que las respuestas a las encuestas siempre son aspiracionales, especialmente en aquellos temas como este en donde hay una fuerte mirada de lo que son los consumos socialmente aceptables. De ahí, que los datos muestren ciertas contradicciones entre lo que la gente piensa que consume o debería consumir y lo que efectivamente hace. Pero justamente aquí está el valor de estos trabajos, en indagar lo que la población considera estimable en la cultura porque es la orientación para las políticas de Estado en ese sentido. Un resumen de las respuestas nos muestra algunos datos curiosos:

* La música que dicen escuchar y bailar los argentinos es el rock nacional y el folklore, que cuenta desde hace cinco años con la exigencia de una cuota por ley en los medios audiovisuales. Sin embargo, los ritmos latinos son los preferidos para bailar y los numerosos recitales de artistas extranjeros, aun con entradas de altísimos costos, muestran la alta estima que tiene esta música entre los argentinos.

* Los porcentajes de la forma en que se sintoniza la TV confirman que la gratuidad no es un factor para decidir el consumo del medio más utilizado: el 81% de los argentinos contratan TV de pago y solo uno de cada diez usa el sistema de televisión digital abierta, sistema gratuito lanzado en 2009. Los entrevistados declaran preferir noticieros, películas y ficciones, y lejos humorísticos, chimentos, shows. Exactamente la inversa de lo que dice el rating.

* La TV sigue siendo el medio mayoritario para ver películas. De la misma manera, el 58% dice que compra o alquila devedés para ver películas frente a un 20% que las baja a la PC. Según declaran en la encuesta, el consumo de cine argentino sería casi el mismo que el cine extranjero y lo mismo pasaría con las series, que tienen casi la misma preferencia que los programas culturales. La televisión descubrió hace décadas que las encuestas revelan lo que la gente cree que debería consumir pero no lo que elige efectivamente, por eso se tuvieron que perfeccionar sistemas de medición que complementaran este tipo de encuestas de opinión.

* De los consumos menos importantes están la asistencia a recitales, de los que se vio un consistente crecimiento en los últimos años. No solo de los grandes recitales internacionales, sino una gran oferta gratuita patrocinada por gobiernos y municipios. Sin embargo solo uno de cada diez menciona que su último recital fue gratuito o que fue en un espacio público.

* Según los resultados la Argentina sería un país muy lector. Sin las preguntas que se hicieron, no se puede saber cuál es el parámetro para tan alto nivel de lectura a menos que, como en la última encuesta de lectura del organismo, se considere lectura unos pocos minutos por día dedicados a la pantalla del celular. Según esos datos, el diario es lo más leído, con un índice de 3 cada 4 argentinos. Lo cual no deja de ser llamativo para un medio en retracción en todo el mundo y con muy baja penetración en ejemplares. Para un país de 40 millones de habitantes, la cantidad total de periódicos apenas supera el millón de ejemplares diarios. Y aunque el dato es impreciso porque se habla del crecimiento de la pantalla, no parece que sea el soporte para la lectura que reemplace aun el tradicional.

* Siete de cada diez argentinos cuenta con una computadora portátil, aunque solo uno de cada diez la ha recibido por el plan Conectar Igualdad. Muchos más tienen celular (85%) y la mitad tiene un dispositivo inteligente porque cuenta con conexión a internet. Considerando el costo de estos aparatos, su uso extendido confirma que penetra también en las clases más bajas.
Sin embargo, hay un bajo uso de internet mediante celular lo que se explica por las deficiencias de conectividad que padece el país, que hacen que el lugar de conexión principal sea el hogar. El bajo nivel de conexión en la universidad también muestra el atraso de conectividad en el espacio donde debería ser una prioridad. Este dato nos recuerda que las universidades públicas argentina carecen de una buena conexión para sus estudiantes y docentes, cuando no la tienen en absoluto. Siendo que los cuatro usos principales de internet es comunicarse con otros por redes, correos y conversaciones, se entiende la importancia de tener una buena y accesible conectividad.

* El gasto principal es la conexión a internet y luego la compra de PC y tabletas. No está incluido en la comparación el costo de la TV de pago, a pesar de que la misma encuesta señala el alto porcentaje de televisión por cable y satélite. Si se sumara ese dato, se constataría que los consumos masivos de TV e internet son una prioridad aun para los sectores de menores ingresos, lo que habla de la altísima valoración que se le da a la cultura masiva. Que es aún más contrastante si se compara con la poca relevancia de la cultura de los museos y artes clásicas.

* La encuesta muestra la alta valoración que los argentinos tienen por los medios como televisión, cine e internet. De hecho, hasta la piratería es mayor en la compra de devedés que en la bajada libre de internet. Confirma que la gratuidad no es un valor para acceder a un consumo sino que en todas las clases sociales se entiende que el gusto por la cultura masiva merece el gasto en la conexión (lo que se lleva el mayor dinero) o la inversión en dispositivos (que confirma que prefiera los dispositivos más tecnológicos como portátiles, tabletas y celulares). Paradójicamente, los dos aspectos que más se encarecieron y desmejoraron en los últimos años.

* Dra. Adriana Amado, Presidente de infociudadana.org.ar (@info_ciudadana)