Alberti sobre Cerati: "Le daría cachetazo para que despierte"

"Nunca perdí la esperanza. La mantengo porque me gustaría que pase lo que todos queremos que pase", dijo Charly. "Hay días en que lloro, y otros de optimismo", definió el ex Soda Stereo con profundo dolor.
Jueves 15 de mayo de 2014
El ex baterista de Soda Stereo, Charly Alberti, afirmó hoy que a veces le dan "ganas de pegarle un cachetazo y gritarle que se despierte" a Gustavo Cerati, su amigo con el que formó la banda que proyectó el rock argentino a toda América Latina y está internado en estado vegetativo hace cuatro años tras sufrir un ACV.

"Nunca perdí la esperanza. La mantengo porque me gustaría que pase lo que todos queremos que pase, que se despierte y esté bien. Pero sigue pasando el tiempo y creo que clínicamente es muy difícil, porque es una recuperación larguísima con muchísimas secuelas, o no, no lo sé", señaló Alberti.

En diálogo con la FM Rock and Pop, el baterista recordó con emoción a Cerati, y planteó: "No sé que sensación tengo con Gustavo. Hay días que me dan ganas de pegarle un cachetazo y gritarle que se despierte, hay días que lloro, otros de mayor optimismo. Es un subibaja emocional que tengo hace cuatro años, porque para mí todos los días es un aniversario".

El cantante padeció hace exactamente cuatro años un ACV al terminar un show en la Universidad Simón Bolívar de Caracas, desde donde fue trasladado en mayo de 2010 a Buenos Aires en estado de coma.

"Hoy dije, '¿está bien seguir en este proceso?' No lo sé. No sé donde está él. Quiero creer que está bien internamente, pero al no poder comunicarte, no sabés que está pasando dentro de él, nadie lo sabe, y te vuelve loco", expresó Alberti.

Añadió que "todos los días está presente Gustavo. Todos los días, como amigo, como compañero, como hermano. Crecimos juntos y pasé más tiempo con Gustavo que con Andrés, mi hermano biológico. Viví más cosas con él y con Zeta (Bossio, el bajista de Soda Stereo) que con mi familia", remarcó.

Al abordar la personalidad del músico del barrio porteño de Villa Urquiza, Alberti lo destacó como "un tipo absolutamente trabajador, obsesivo, que a veces se convertía en una pesadilla". "Vivimos acercamientos, peleas, todas esas cosas que se viven estando cerca. Sé que para mucha gente el tiene la imagen de maestro. Es uno de los mejores músicos que ha salido de la historia de la Argentina. Y eso es fantástico", completó.