Acuerdo entre el gobierno y las FARC

Sábado 17 de mayo de 2014
Las FARC y el gobierno colombiano dieron un nuevo paso hacia la paz al cerrar este viernes un acuerdo sobre drogas, tercero de los seis puntos en discusión, en coincidencia con el anuncio de una tregua unilateral de los guerrillas por las presidenciales del 25 de mayo.

"Las delegaciones del gobierno y de las FARC informan que hemos llegado a un acuerdo sobre el cuarto punto (...) tercero en discusión, denominado Solución al Problema de las Drogas Ilícitas", señaló una declaración conjunta leída por el diplomático cubano Rodolfo Benítez, cuyo país es garante junto con Noruega de las conversaciones de paz, iniciadas en noviembre de 2012 en La Habana.

El diplomático noruego, Dag Nylander, agregó que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos va a convocar a una conferencia internacional contra el tráfico de drogas en el marco de la ONU.

"Acordamos la puesta en marcha de una nueva estrategia contra los activos involucrados en el narcotráfico y el lavado de activos que incluye la identificación de la cadena de valores del narcotráfico", dijo Nylander.

Benítez destacó que será una campaña de erradicación de los cultivos de uso ilícito, y que en caso de que algunos campesinos insistan en cultivarlos se harán erradicaciones forzosas, pero de manera "manual" y no con productos químicos, tal como exigían las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Colombia es, junto con Perú, el princial productor de cocaína en el mundo, con 309 toneladas y 48.000 hectáreas sembradas en 2012, según la ONU.

El tema de drogas es el tercero de los seis puntos de la agenda de paz, después de que ambas partes consensuaran los dos primeros: reforma rural (mayo de 2013) y participación política (noviembre de 2013).

El jefe negociador del gobierno, Humberto de la Calle, dijo que "tanto el gobierno como las FARC reconocen que el fenómeno del narcotráfico ha alimentado el conflicto en Colombia".

Christian Voelkel, analista para Colombia del centro de análisis de conflictos International Crisis Group, consideró que este acuerdo fortalece el proceso de paz.

"Siempre puede pasar algo extraordinario, pero si no hay un choque externo extraordinario yo creo que estamos más allá del punto de quiebre, donde ni para las FARC ni para el gobierno hay marcha atrás", dijo a la AFP.

"En cada tema que avanzan , cada vez hay más conexiones, más vínculos. El tema de la reforma en el campo y el de la droga por ejemplo son inseparables y van consolidando la agenda", explicó Voelkel.

Los puntos pendientes en la agenda son abandono de las armas, víctimas, y el mecanismo de refrendación de un eventual acuerdo de paz que ponga fin a un conflicto armado de medio siglo que ha dejado cientos de miles de muertos y unos cuatro millones y medio de desplazados.

- El día de la tregua -

Se especulaba que el consenso sobre drogas iba a ser anunciado el 22 de mayo, día en que estaba previsto terminar el actual ciclo de pláticas, pero fue oficializado este viernes.

Horas antes, las FARC y el ELN, la otra guerrilla izquierdista aún activa en Colombia, decretaron una tregua unilateral del 20 al 28 de mayo por las elecciones presidenciales del domingo 25, a la que no se sumará el gobierno.

"La insurgencia no cree en el régimen electoral colombiano (...), sin embargo consideramos que un clamor nacional merece ser atendido", expresó Pablo Catatumbo, delegado en el proceso de paz, al explicar la decisión.

"Lo hacemos como luz de esperanza para un cese del fuego bilateral", agregó.

Esta es la tercera tregua que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, la mayor guerrilla de ese país con unos 8.000 combatientes, decretan en forma unilateral desde que comenzó el proceso de paz en 2012, y la primera que pactan ambos grupos rebeldes en conjunto.

Catatumbo dijo que la tregua fue acordada por los comandantes máximos de ambas guerrillas izquierdistas, Nicolás Rodríguez del ELN y Timoleón Jiménez de las FARC.

El Ejército de Liberación Nacional (ELN) ha manifestado su intención de iniciar negociaciones de paz con el gobierno.

El gobierno colombiano rechazó de inmediato sumarse a la tregua anunciada por las dos guerrillas, tal como ha hecho anteriormente.

"No los vamos a dejar de perseguir simplemente porque hagan el favor de dejar de cometer uno de los tantos delitos que cometen", dijo el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón.

El presidente colombiano Juan Manuel Santos, quien busca ser reelegido en las urnas el 25 de mayo, ha rechazado sumarse a las treguas unilaterales ordenadas por las FARC, aduciendo que los rebeldes usarían un cese del fuego bilateral para fortalecerse militarmente.