Dilma pidió “aprender a convivir con los conflictos”

La presidenta de Brasil tuvo que admitir que los problemas y protestas serán una moneda corriente durante la Copa del Mundo. “No negamos los conflictos, tenemos que aprender a convivir con ellos. No hay ninguna vergüenza en eso”, aseguró. 17 de los 26 estados del país vivieron marchas en contra del Mundial en los últimos días.
Sábado 17 de mayo de 2014
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, calificó como un “fracaso” el “Día Internacional de Luchas contra la Copa” porque no lograron convocar a un gran número de participantes, aunque sí hubo actos de vandalismo en San Pablo y en Recife por la huelga de la Policía Militar, que se levantó el jueves a la noche. Rousseff insistió que Brasil es un país “de conflictos” y que debe aprender a convivir con ellos.

“No negamos los conflictos, tenemos que aprender a convivir con ellos” y “no hay ninguna vergüenza en eso, pues vergonzoso sería no reconocerlos y no buscar soluciones”, declaró durante un acto en el que sindicatos y empresas firmaron un pacto en favor del “trabajo decente” en el Mundial.

Los actos de protesta se produjeron en 17 de los 26 estados de Brasil. La prensa paulista tituló: “con un apoyo reducido, el acto anti Copa tuvo hechos de vandalismo; los manifestantes depredaron negocios y bancos”.

El Ejército aún patrulla las principales avenidas de Recife, ciudad del nordeste donde se jugarán seis partidos, tras la ola de crímenes que provocó la huelga policial concluida ayer. La Policía Civil informó que en las últimas 24 horas, al menos 234 personas fueron detenidas por delitos de robos, hurtos, tenencia ilegal de armas de fuego o asalto de propiedad privada.

El gobernador João Lyra Neto pidió refuerzos de la Fuerza Nacional de Seguridad a fin de garantizar el orden en las calles, ante la decisión inicial de los policías de mantener la huelga que reclamaba mejoras salariales.

Luego de la movilización del Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST), por la noche integrantes de agrupaciones de izquierda y el grupo Black Bloc atacaron bancos, comercios y ómnibus en la Avenida Paulista, centro de esa ciudad, causando caos en el tránsito, mientras en Río los inconformes chocaron con la policía en los alrededores de la estación Central do Brasil.

Fue el tercer día de conmoción en Río donde hubo una huelga de transportes entre el martes y miércoles que afectó a millones de pasajeros. “Los actos contra la Copa tienen baja adhesión, pero el gobierno federal se mantiene en alerta, luego de que cerca de 21.000 personas fueron a las calles en 17 estados”, tituló el diario “Estado de Sao Paulo”.

El ministro Gilberto Carvalho, secretario general de la Presidencia, reconoció que habrá más protestas en las próximas semanas.

Guilherme Boulos, líder del MTST anunció que su agrupación prepara más movilizaciones frente al estadio Itaquerao de Sao Paulo, donde jugarán Brasil y Croacia el primer partido el 12 de junio. “Vamos a estar en el Itaquerao el día del partido, no vamos a impedir que se juegue, porque habrá una seguridad muy fuerte, el gobierno gastó 2.000 millones de reales (U$S 800 millones) para la seguridad de la Copa” señaló Boulos.

El Comité Popular de la Copa, cuya consigna más conocida es “No va a haber Copa” denunció que en la noche del jueves la Policía Militarizada de San Pablo reprimió con brutalidad un acto de la organización.