Hay "incertidumbre" por problemas de gas en industrias

“Hay empresas que no pueden apagar o prender un horno cuando queremos. Si me lo apagan 24 horas pierdo quince días de producción. Los cortes son sorpresivos”, sostiene un importante dirigente de la Unión Industrial de la provincia de Buenos Aires. El termómetro aún está en dos dígitos y la palanca del vital combustible ya se está bajando. ¿A la recesión económica le sumamos problemas de producción?
Martes 20 de mayo de 2014
A la recesión económica que provoca suspensiones y despidos se le suman los habituales cortes de gas a las industrias que este 2014 se adelantaron pese a que el termómetro aún sigue en dos dígitos y para el invierno falta más de un mes.

Eduardo Serenellini habló en “El Locutorio” de radio Latina con Ángel Rinaldi que es uno de los directores de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires. Tiene una empresa que fabrica cerámicos y afirma que no sabe “cuántos años hace que estamos con el mismo tema. Lo peor es que si viéramos un plan de inversión pensaríamos que va a mejorar pero no tenemos nada. Si no se hace nada en tres o cuatro años será aún peor”.

La amplia mayoría de las industrias argentinas se abastece con gas. Los procesos de transformación de materia prima se realizan en su mayorìa con calor y el combustible es el ùnico que genera las calorías necesarias.

“Cuando viene el frío aumenta el consumo y esto sucede. Hay escasez de abastecimiento. Hay cada vez menos producción y más consumo. Estamos dependiendo del gas importado que viene en barco y no es de fácil abastecimiento”, sostiene también en declaraciones a Latina el ingeniero Manuel Solanet.

En el año 2003, las reservas de gas en Argentina superaban los 600 miles de millones de metros cúbicos. En 2014 son de un poco más que 300 y la tendencia es a la baja brusca interanual. Sólo en 2006 y 2007 se torció la pendiente.

“No puedo cambiar de sistema energético. Necesito gas. No tengo infraestructura. Puedo ir al fuel oil que era la vieja técnica pero genero problemas de medio ambiente. Hay empresas que no pueden apagar o prender un horno cuando queremos. Si me lo apagan 24 horas pierdo quince días de producción. Los cortes son sorpresivos. Yo necesito 1.400 grados de temperatura para trabajar el vidrio” agrega Rinaldi quien señala que “hoy estamos a la espera con la incertidumbre de no saber si podemos producir. Tenemos que apagar porque si no vienen y te quedàs sin servicio”.

Pese a que la producción no para de caer, la industria no es quien más consume. En 2003, las fábricas argentinas utilizaban poco más que 10 millones 600 mil metros cúbicos. En 2013 se consumen 2 millones màs. En lo que respecta al consumo residencial, el crecimiento de la demanda ronda los 4 millones.

“Las reservas de gas han caído notablemente. Argentina no importaba sino que exportaba. La década ganada está perdida en materia energética”, concluye Solanet.

Industriales esperan que la habitual ausencia de energía -que era soportada por una economía que crecía “a tasas chinas”- no se reitere en este invierno que está por llegar para que no afecte puestos de trabajo y genere más recesión o “estanflación”, tal como algunos economistas califican a esta coyuntura.