¿Por qué muchos médicos no predican con el ejemplo?

Miércoles 21 de mayo de 2014
Resultados de recientes encuestas e investigaciones revelaron que los médicos no siempre predican con el ejemplo y caen en malos hábitos cotidianos que los llevan a vivir en forma poco saludable.

A mi entender, esta situación se da por dos grandes razones, por un lado, el factor ambiental como las condiciones de trabajo y el nivel de agresión, y por otro lado, una falta de cuidados personales. Hay médicos que vulneran las mínimas condiciones de salud, fuman, toman alcohol y consumen drogas. Los médicos de terapia y de servicios de urgencia, tienen altas tasa de infartos, de internación psiquiátrica y serios problemas con el alcohol y las drogas.

El trabajo precario y los altos niveles de estrés derivados de las malas condiciones laborales son dos de las principales causas de esta preocupante tendencia. En Argentina, un médico no sólo tiene que ir a varios trabajos para acumular un buen sueldo sino que muchas veces la condiciones en que se desempeña, marcadas por la falta de insumos, el exceso de pacientes y la agresividad de algunos de ellos, contribuyen que se cuiden poco. En muchas guardias se trabaja a puertas cerradas y en todas hubo que poner guardia privada o policial. Es un tema muy complejo, se ha perdido el respeto a los médicos. No obstante, cabe aclarar que esto no es una excusa.

Por otro lado, a las deficientes condiciones ambientales hay que sumarles malas condiciones emocionales. Personalmente, creo que las facultades de medicina no enseñan cómo defenderse del dolor. Conozco muchos profesionales de la salud que asfixian el dolor de la enfermedad, de la muerte y de la tristeza a través de medicamentos, drogas o del alcohol. A veces también el exceso de trabajo es un forma de ahogar los sentimientos.

La facultad te da las herramientas teóricas para tratar a los enfermos pero no hay ninguna materia que trate sobre la salud de los médicos. Sólo aprenden a cuidar a los otros, como si no estuvieran involucrados. Para remediar esta situación, deberían ir de la mano una mejor educación, mayor inversión y un plan de salud a 20 años.

Yo me formé en la UBA e hice posgrados en facultades privadas y nunca se habló de los cuidados del médico. Hipócrates y los padres de la medicina, cuando enseñaban a curar, también hablaban de curarse a uno mismo. No hay ninguna materia para prevenir el “burn out”, conocido como “estar quemado”, el dolor produce un impacto en la salud del medico que si no tiene cómo canalizarlo o cómo progresar mentalmente se termina enfermando.