Mujer golpeada anticipa su crimen y pide por su hija

Pese a que la mujer realizó más de 50 denuncias contra su ex pareja, el hombre la sigue golpeando. Pidió que de terminar asesinada, las autoridades no le den la custodia de su hija.
Miércoles 21 de mayo de 2014
Una mujer que realizó más de 50 denuncias contra su ex pareja, quien a pesar de elllo la sigue sometiendo a una brutal violencia, pidió que de terminar asesinada, las autoridades se encarguen de que el hombre no se quede con la custodia de su hija.

La mujer se llama Jorgelina Vila, vive con su pequeña hija en la localidad balnearia de Pinamar, y luego de recibir amenazas, golpizas y torturas por parte de su expareja, sin que las autoridades puedan aparentemente hacer nada para detenerlo, decidió acudir a un escribano para realizar el conmovedor pedido.

El documento persigue que en caso de ser asesinada Jorgelina, su eventual asesino no quede bajo la custodia de su hija, sino que la misma sea encomendada a su tía y a su abuela materna.

"En una de las tantas palizas que recibí, me atendió el mismo médico que en otra ocasión. Llegué toda desfigurada y el doctor no lo podía creer. Me dijo: ¿pero qué esperan, que te mate? Y es la verdad, le dije que era así. Sé que voy a morir asesinada, porque no se hace nada para impedirlo", expresó la mujer en declaraciones a Diario Popular.

"Me pega cuando quiere, como desea y con total impunidad. Ya me anticipó en un mensaje que no va a parar hasta verme tirada muerta. Por eso voy a pedir ante escribano que mi nena de 4 años no quede bajo su custodia", agregó en escalofriante relato.

Jorgelina relató que la primera paliza por parte de quien entonces era su concubino la recibió en 2010, en el momento en el que se encontraba embarazada de siete meses.

"Esa vez me arrastró de los pelos, me pegó y me puso una navaja en el cuello. No lo denuncié. Pero la siguiente agresión, también terrible, fue observada por mi hermano. Entonces todo cambió. Desde ese momento no paro de denunciar, pero tampoco de recibir palizas", expresó la víctima de violencia de género, que actualmente acude al maquillaje para disimular las huellas del maltrato y poder continuar con su trabajo como recepcionista.

En medio de una historia de constantes agresiones, la mujer obtuvo en primer lugar restricciones de acercamiento para su pareja, primero de tres meses, que tenía que renovar constantemente, y luego de un año.

"Y en la justicia me dicen que tengo que estar contenta porque ninguna víctima de violencia logró algo así. Pero este tipo se ríe de las medidas, porque jamás las cumplió y nada pasa. Tiene una medida de 200 metros para mi hija y de 500 metros para mí. Este domingo (18 de mayo) me volvió a pegar cuando salí de mi trabajo", contó.

"Me aterra pensar que ella puede caer en sus manos. En la justicia no me dan ninguna respuesta, hasta llegaron a decirme que debería mudarme, desaparecer, pero es absolutamente injusto. Lo que deben hacer es meterlo preso o, al menos, hacer cumplir que no se acerque", advirtió por último.