La vida y el escenario, seguir a pesar de todo

Sábado 24 de mayo de 2014
Para un artista, el escenario es un lugar de acción y proyección. Me preguntaron: “¿de qué manera acciona y proyecta un artista cuando también tiene su vida privada?”. Y la respuesta es muy personal. Al menos yo, no lo dejo de lado. Fluctúo entre lo personal y lo laboral. Soy pragmático, organizado, responsable y muy cauto. Soy impulsivo y pensante. Es una mezcla de un todo.

Por eso, también me pregunté ¿cómo hace mi querida Nazarena Vélez para seguir a pesar de todo lo que le pasó en su vida? Y la respuesta es una sola: pensando en la luminosidad de sus hijos y entendiendo la vida como lo que es, llena de contradicción y con la certeza de que ella es el sostén de familia y debe pagar la olla. Es una laburante. No es una mujer rica, Naza sabe que si no labura, no come.

En este regreso a las tablas, la vi con ganas de que el trabajo la ayude. Fue movilizante todo, pero se que lo laboral le va a hacer bien.

Si me preguntan hasta dónde puede soportar un artista que vive con tanto dolor esos difíciles momentos que la vida te depara y cuál es el límite que el cuerpo aguanta, creo que no tengo ni idea porque pienso que esta es una situación extrema y singular que vive Nazarena.

Luego pienso en mi querida Norma Pons, quien trabajó hasta el último día de su vida. Un claro ejemplo de una vida sobre las tablas. Norma era una apasionada total, una mujer íntegra. Ella era escenario. Su vida estaba atravesada por el placer de actuar. Y hay tantas artistas que siguieron ese camino. Tita Merello y Niní Marshall eran así.

Y esa es la enseñanza que me dejó, por eso se que Norma está y estará en mí. Por su sabiduría y entereza, por su magia y su entrega, por su profesionalidad y su arrojo. La Pons fue un gran ser humano arriba y abajo del escenario.

Pero ¿qué debería pensar un artista para salir a escena cada día en medio de las contradicciones de la vida? Creo que cada artista debe pensar en qué cosas necesita para ser mejor persona. Y entonces, también cada día pensar en ser un mejor ser humano. Ser un mejor artista es una consecuencia. Esa es mi ley.

Y si me preguntan si para el artista, la vida es el escenario o el escenario es vida, mi respuesta es una sola. Para cada artista cada cosa es diferente. No hay una ley. Cada artista tiene su librito.

*José María Muscari
Actor, director, dramaturgo
Dirige “La Casa de Bernarda Alba”: en teatro Regina, de miércoles a domingos, con María Rosa Fugazot que tomó el legado de su amiga Norma Pons.