Gestamp denunció "toma violenta" de sus instalaciones

La autopartista justificó los 67 despidos.
Martes 27 de mayo de 2014
La autopartista Gestamp denunció hoy el "ingreso ilegal y la toma violenta" de una de sus plantas, ubicada en la localidad bonarense de Escobar, "por parte de un grupo de personas no identificadas".

Además, la empresa rechazó "en forma terminante" que haya efectuado despidos "en forma encubierta o arbitraria", que es el motivo por el cual los trabajadores de la compañía realizan medidas de fuerza.

En un comunicado, Gestamp explicó que a las 06:50 de esta mañana, "en el marco de una protesta convocada por ex trabajadores y organizaciones políticas, un grupo de nueve personas ingresó de manera ilegal a las instalaciones de la compañía".

"Una vez adentro, ingresaron a una de las plantas, donde permanecen subidos a un puente grúa a 20 metros de altura, poniendo en riesgo su integridad física. Cabe destacar el accionar violento de este grupo, que agredió a un guardia de seguridad y, una vez arriba del puente grúa, procedió a arrojar objetos contundentes hacia el personal que se encontraba debajo", advirtió.

Además, indicó que grupos de manifestantes "mantienen bloqueados los ingresos a las plantas, lo que impide el normal desarrollo de sus actividades".

Por otra parte, y en relación al motivo de la protesta, Gestamp negó "en forma terminante que haya efectuado despidos en forma encubierta o arbitraria".

En ese sentido, puntualizó que "la difícil pero necesaria decisión de despedir a 67 empleados constituye una medida disciplinaria frente al muy grave accionar de un grupo minoritario de trabajadores que, violentando elementales derechos y principios de convivencia laboral, forzó un paro de la producción y bloqueó los accesos a la planta, medidas que nunca tuvieron validación ni consenso del sindicato".

La empresa también rechazó que haya "militarizado" sus plantas, al señalar que "la presencia de personal de las fuerzas de seguridad en los ingresos, medida dispuesta por la Fiscalía, obedece a la exclusiva finalidad de proteger las personas y las instalaciones".

En este marco, Gestamp apeló al "sentido de la responsabilidad para terminar con modalidades de protesta violentas que afectan la libertad de trabajo y de circulación".