Yo La Tengo, un fuego que no se apaga

Martes 3 de junio de 2014
Si el lema de Kurt Cobain era “mejor arder que apagarse lentamente”, un emblema legítimo para Yo La Tengo será “más vale enardecer siempre”. Esto es porque el grupo de Nueva Jersey, si bien nació en 1984 y convivió con distintas movidas musicales como el grunge o el retro rock, pudo surfear todas las olas sin caer en ninguna. Su llama perduró sólo con canciones certeras, las cuales parecen brotar con una naturalidad arrebatadora.

La banda vuelve por tercera vez a la Argentina para presentar “Fade”, su disco editado en 2013. En sus anteriores visitas ya demostraron que sus shows son notables y que en ellos la serenidad, el trance y la experimentación sonora conviven con la potencia rockera. En esta oportunidad, Yo La Tengo pasará este jueves 5 por el Teatro Vorterix (Lacroze y Álvarez Thomas – CABA) y tendrá como teloneros a los neuquinos de Atrás Hay Truenos.


Yo La Tengo es un trío que conforman Ira Kaplan en voces y guitarras, su mujer Georgia Hubley en batería, y James McNewo (desde 1992) en coros y bajo. El particular nombre de la banda salió de una frase que aprendió su cantante para poder practicar deportes con sus amigos latinoamericanos: “Yo la tengo”, debía repetir Ira cada vez que atrapaba la pelota.

Cabe destacar que la prensa internacional se encargó de etiquetar a Yo La Tengo bajo la categoría “indie rock”, pero ellos en sus discos logran romper con los cliches y proponer diversas atmósferas a veces cercanas al pop de cámara, otras al jazz, al kraut-rock o el folk. Tal es así que incluso en pleno auge de la escena grunge, Yo La Tengo editó “Fakebook” (1990) un álbum folk donde las versiones de temas de Cat Stevens, The Pastels o Daniel Johnston convivían con las de su propia autoría. Los discos que le siguieron los posicionaron como una banda emblemática: Electr-O-Pura (de 1995), I can hear the heart beating as one (1997), And then nothing turned itself inside out (2000) y Popular Songs (2009).

En sus trabajos destrozan parámetros y moldes, se alejan de los estándares comerciales del mundo del rock, por eso no se encasillan en un género y hacen canciones que pueden durar 3 minutos o 16 (como “And the glitter es gone” que cierra de forma oficial “Popular Song”, luego le sigue un tema oculto digno de ser descubierto). Con un sonido que combina finas melodías con guitarras distorsionadas, la música de Yo La Tengo es un fuego abrasador que sigue activándose con el correr del tiempo.