Reflexiones de Alfredo Leuco

Martes 3 de junio de 2014
“Algunos creen que es un tema menor, pero yo creo que tiene que ver con el respeto a la democracia y las instituciones, y cuál es el valor de la libertad, y la responsabilidad en una sociedad. Empezó cuando dos energúmenos pintaron con aerosol dos vagones que no se había estrenado siquiera del tren Sarmiento. Cuando uno de ellos estaba huyendo en el taxi la Prefetura lo agarró y el ministro de Interior y de Transporte Florencio Randazzo, enojado, dijo de una manera figurativa: “habría que matarlos, si fueran mis hijos les dejaría el traste rojo a patadas”. Estaba realmente indignado”.

“Tuvieron que hacer una tarea comunitaria, el Estado va a accionar contra los padres, para que se hagan responsables y paguen de sus bolsillos los que todos los argentinos tenemos que pagar para reparar esas vandalizaciones que han hecho del bien público”.

“Y se generó una polémica que me pareció interesante desde el punto de vista conceptual, de lo que es vivir en democracia. Vale la pena fijar dos posturas claras. Una la ubicaría en el presunto progresismo frívolo y reaccionario que anida bastante en la pequeña burguesía del kirchnerismo, que se escandalizaban, diciendo que no había que perseguir a nadie que pinte con aerosol porque eran artístas”.

“Hubo otra postura que yo llamaría el progresismo sensato y popular, que salió en defensa del bien público y que decía que ese tipo de cosas hay que castigarla, porque el orden en democracia no es sinónimo de autoritarismo, de fascismo”.