"Es el día más feliz de mi vida", dijo Miguel Cotto

Domingo 8 de junio de 2014
El púgil puertorriqueño Miguel Cotto, que se proclamó nuevo campeón del peso mediano, versión Consejo Mundial de Boxeo (CMB), tras derrotar por nocáut técnico en el décimo asalto al argentino Sergio "Maravilla" Martínez, reconoció que era el día más feliz de su vida.

Cotto, de 33 años, que mandó a Martínez, de 39 años, cuatro veces a la lona, incluidas tres en el primer asalto, admitió que había conseguido el mayor logro de su carrera profesional tras convertirse en el primer púgil puertorriqueño poseedor de cuatro títulos en divisiones diferentes.

El nuevo campeón del mundo del peso mediano del CMB también fue monarca en la categoría del superligero, welter y superwelter.

Anteriormente, púgiles legendarios puertorriqueños como Wilfredo Benítez y Félix Trinidad habían conseguido también cinturones de campeones del mundo en tres pesos diferentes.

"Mi madurez como púgil profesional quedó demostrada esta noche", declaró Cotto tras la pelea realizada en el legendario Madison Square Garden, donde ganó por octava vez en nueve peleas que ha realizado.

"Me dije a mi mismo que no actuase a lo loco. (Martínez) mantenía su mano derecha hacia abajo, lo que hizo que fuese fácil meterle un gancho de izquierda. Mi gancho de izquierda decidió", admitió.

Cotto, que dejó su marca en 39-4-0, 32 triunfo por la vía del nocaút, explicó que controló la pelea con un boxeo desde los ángulos, sin permitir que Martínez tuviese la iniciativa.

"Lo controlé con mi directo para mantenerlo hacia atrás e hicimos todo lo que preparamos en el campo de entrenamiento", destacó Cotto.

"Después de que lo tiré tres veces en el primer asalto nunca actué de forma alocada porque sabía que el combate podía durar 12 asaltos y me mantuve peleando cada uno como me señaló Freddie Roach", dijo.

El legendario entrenador estadounidense que se hizo cargo de Cotto para dirigirlo por segunda vez fue la clave no sólo de su triunfo sino de haberle permitido sacar el mejor boxeo que hay dentro del púgil puertorriqueño.

"Estoy muy orgulloso de Miguel (Cotto). Trabajó muy duro", declaró Roach, miembro del Salón de la Fama. "Se merecía esta victoria histórica que ha conseguido".

"Miguel (Cotto), le estás dando una lección de boxeo a Martínez", se le escuchó decir a Roach al concluir el séptimo asalto.

Roach admitió que Cotto fue la expresión perfecta de lo que debe ser una pelea.

"Ganamos todos los asaltos -los jueces también lo vieron así con 90-77 a favor de Cotto- y lo digo en base a que Sergio cayó tres veces a la lona en el primer asalto y nunca le hizo daño a mi pupilo", explicó Roach.

"Su defensa fue perfecta y por eso cada vez que llegaba a la esquina decía lo mismo: todavía falta por llegar tu mejor asalto".

Por su parte, Martínez, que hizo su segunda defensa del título y dejó la marca en 51-3-2, incluidos 28 nocáuts, no quiso hablar de su futuro, pero sí admitió que Cotto le había ganado claramente.

"El golpe en frío que recibí en el primer asalto fue lo que no hizo posible que me recuperase", admitió Martínez. "No hay excusas en cuanto a mis problemas con las rodillas. Hay que saber ganar y perder, hoy me ha tocado, y debo felicitar a Miguel Cotto".

Martínez, de 39 años, que puede estar cerca de la retirada, sufrió dos operaciones en la rodilla derecha y no había boxeado en 14 meses.

Por su parte, el entrenador de Martínez, Pablo Sarmiento, reiteró que su decisión de pedir que se parase la pelea al concluir el noveno asalto fue la correcta.

"No le respondían las rodillas, llevaba varios asaltos sin poder moverse bien y no tenía sentido seguir el combate", declaró Sarmiento. "Se lo dije a Sergio (Martínez) y aunque quería seguir un asalto más, era mi responsabilidad parar la pelea".