Argentina y fondos buitres esperan una señal de la Corte de los Estados Unidos

Hasta el 12 de junio, el Máximo Tribunal estadounidense tiene tiempo de definir si acepta o rechaza la causa en la que el país ya sufrió dos fallos adversos, por los cuales estaría obligado a pagarles a bonistas que rechazaron ingresar a los canjes de deuda 1.330 millones de dólares, en efectivo y sin quita alguna.
Miércoles 11 de junio de 2014
La Argentina y los fondos buitres aguardan que entre mañana y el lunes la Corte Suprema de Estados Unidos defina si acepta o rechaza la causa en la que el país ya sufrió dos fallos adversos, por los cuales estaría obligado a pagarles a bonistas que rechazaron ingresar a los canjes de deuda 1.330 millones de dólares, en efectivo y sin quita alguna.

El 12 de junio fue la fecha inicial estipulada por los jueces para dar a conocer noticias sobre el tema que desvela a la Argentina y al mercado financiero global en general porque complicaría la circulaciones de capitales por el mundo, pero luego trascendió que podría haber novedades recién el lunes 16 de junio.

El Gobierno argentino espera que el máximo tribunal estadounidense acepte el caso y revea los fallos previos en los que, según la visión oficial, se malinterpretó la cláusula del "pari passu" que exige darle trato igualitario a todos los acreedores, hayan entrado o no a los canjes de 2005 y 2010.

Una de las estrategias del cuerpo de abogados que patrocinan a la Argentina, en el cual se encuentra el exprocurador estadounidense y estratega Paul Clement, es que la Corte Suprema le pida una revisión del "pari passu" al máximo tribunal del estado de Nueva York.

Pero la Corte podría directamente rechazarlo y devolverlo a la Corte de Nueva York, lo cual empujaría a las partes a una negociación directa; o, en ultima instancia, los jueces podrían pedirle una opinión a la administración de Barack Obama, lo que podría alargar el desenlace hasta mediados de 2015.

El peor de los escenarios estará dado en si los miembros de la Corte Suprema toman el caso pero confirman los fallos previos, dado que el país no sólo tendría que pagar sino que habilitaría una avalancha de juicios de los acreedores que ingresaron a los canjes de bonos, por lo que directamente caería la restructuración y la Argentina entraría en default.

La propia presidenta Cristina Kirchner les advirtió a los ministros de la Corte estadounidense que el país ingresará en un proceso de cesación de pagos involuntario si una resolución judicial hace caer la reestructuración.

Así, la Argentina busca evitar pagar por completo la deuda en default en manos de los acreedores, denominados "holdouts", liderados por los fondos de inversión Aurelius Capital Management y NML Capital Ltd, una unidad de Management Corp, que pertenece al multimillonario Paul Singer.

El país está apelando un fallo de agosto del 2013 de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito en Manhattan, en una batalla de más de una década con bonistas que rechazaron aceptar las reestructuraciones de deuda del 2005 y del 2010 ofrecidas por el país luego del cese de pagos por unos 100.000 millones de dólares
en el 2001/2002.