Al menos 7 heridos en protestas previas a la inauguración

Jueves 12 de junio de 2014

Al menos siete heridos se reportaron en San Pablo, donde la policía reprimió con gases lacrimógenos y balas de goma una manifestación contra el mundial de fútbol que comenzó hoy en esa ciudad, en el contexto de protestas contra el torneo que se registraron en ésa y otras cinco ciudades de Brasil.

Entre las víctimas figuran cuatro periodistas. Uno de ellos es el reportero gráfico argentino Rodrigo Abd, de la agencia noticiosa Associated Press (AP), quien resultó herido en una pierna por esquirlas de una bomba de gas lacrimógeno lanzada por la policía, informó la agencia DPA.

Heridas similares recibieron la corresponsal en San Pablo de la cadena televisiva estadounidense CNN, Shasta Darlington, y su productora, Barbara Arvanitidis.

El comisario de la Policía Civil paulista Luiz Blazeck confirmó que Arvanitidis debió recibir atención médica y afirmó que el caso iba a ser investigado pues aún se ignoraba si el artefacto que la lesionó fue lanzado por policías o por manifestantes.

También resultó herido un reportero de un canal de televisión de Santos, ciudad portuaria suburbana de San Pablo, consignó la agencia ANSA.

Los incidentes más graves y los heridos se registraron por la mañana en San Pablo, donde esta tarde se realizaron la ceremonia inaugural y el primer partido (Brasil-Croacia) del mundial.

Pero las protestas contra el costo de la organización del certamen se extendieron al estadio Arena Corinthians, donde se oyeron insultos contra la mandataria Dilma Rousseff y el presidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), Joseph Blatter, cuando ambos entraron al palco de autoridades, reportó la agencia EFE.

En Río de Janeiro, donde se manifestaron cerca de 2.000 personas, las protestas duraron casi dos horas y fueron en general pacíficas, aunque al final un pequeño grupo se enfrentó con la policía, que usó gas lacrimógeno para dispersar la marcha.

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Al margen de las dos mayores ciudades brasileñas, también hubo protestas menores en otras capitales regionales como Porto Alegre (Rio Grande do Sul), Belo Horizonte (Minas Gerais), Salvador (Bahía) y Fortaleza (Ceará).

Todas las marchas estaban unidas por las quejas contra la FIFA, los elevados gastos para la construcción o remodelación de estadios y las ventajas fiscales concedidas por el gobierno brasileño a los organizadores del torneo.

A diferencia de las masivas protestas del año pasado, que fueron espontáneas y congregaron a centenares de miles de personas en todo el país en demanda de mejores servicios públicos, las manifestaciones de hoy fueron convocadas por colectivos con reivindicaciones específicas y sólo tuvieron un seguimiento numeroso en San Pablo y Río de Janeiro.

Además de protestar contra el mundial, en San Pablo los manifestantes demandaron la readmisión de 42 empleados del subte que fueron despedidos a comienzos de esta semana por sumarse a una huelga.

En Río de Janeiro, entre los manifestantes habían profesores que exigieron más inversiones en educación, además de grupos feministas y militantes de partidos políticos de izquierda.

Asimismo, por la tarde, poco antes del comienzo del partido, unas 200 personas gritaron consignas contra el mundial -abucheadas por muchos simpatizantes vestidos con la camiseta del seleccionado brasileño- en las inmediaciones del FIFA Fan Fest instalado en la playa Copacabana La represión de las protestas en San Pablo fue censurada por la organización humanitaria Amnistía Internacional (AI), que consideró que la policía brasileña hizo un uso "desproporcionado de la fuerza".

Por otra parte, cerca de 50 "trabajadores sin tierra" bloquearon por dos horas la avenida 20 de Enero, vía principal de acceso al aeropuerto Galeao, de Río de Janeiro, y una huelga de choferes de ómnibus paralizó parcialmente Natal, capital de Rio Grande do Norte y otra de las sedes del mundial de fútbol.