Bonistas que entraron al canje amenazan con reclamar el 100%

Los acreedores italianos no dudaron en decir que pedirían cobrar la totalidad de lo que se les debe, sin respetar la quita a la que accedieron en la última reestructuración.
Jueves 19 de junio de 2014
Estas declaraciones ponen a la clausula RUFO (Rights Upon Future Offers) en el centro de la negociación entre Argentina y los fondos. Es que los términos del canje 2005 y 2010 establece que el país le debe garantizar a los bonistas que aceptaron la quita que se les pagaría lo mismo a quienes no hayan aceptado entrar en esos llamados. Es decir, la Argentina no puede hacer una oferta voluntaria de canje superior a las que ya hizo.

Así, con la posibilidad de un acuerdo negociado con los holdouts, la interpretación jurídica de la clausula se torna difusa, por lo que abre la puerta para que los bonistas que aceptaron el canje demanden a la Argentina en los tribunales de Estados Unidos. “Si los fondos buitres consiguen cobrar todo lo que se les adeuda, mis clientes también pretenderán lo mismo”, reconoció Tullio Zembo, el abogado de los bonistas italianos que entraron a los canjes.

Al igual que Zembo, especialistas legales consideran que los bonistas tendrán el derecho de demandar, aunque reconocen no saber con certeza el grado de éxito que conllevarían estas presentaciones judiciales. Sobre todo porque para presentar una demanda deberán tener la adhesión de al menos un cuarto de los perjudicados.

“Nadie dice que un pago en descargo de un fallo judicial constituye un pago ‘voluntario’. De modo que todo esto esta en veremos, explicó Marco Schnabl, socio de Skadden.
Las potenciales demandas pondrían más presión legal para la Argentina, que deberá pagar a los holdouts u$s 1.400 millones cuando el 30 de junio pague los vencimientos a los tenedores de bonos que entraron a los canjes. Esta situación legal, de no acordar con los holdouts pone a la Argentina al borde del default.

“Será difícil para los bonistas que entraron al canje decir que una resolución a esta altura es voluntaria para la Argentina, aunque estoy seguro que intentarán demandar al país. De todas maneras, no creo que esto afecte nuestra posición”, admitió un abogado de los holdouts, que prefirió no ser identificado.

De acuerdo con un abogado norteamericano que sigue de cerca el caso, hay dos fundamentos legales que podrían ser viables tanto a favor como en contra de la Argentina a la hora de demandar, teniendo en cuenta cuál sería la interpretación legal de “pagar en forma voluntaria”. Por un lado, es posible ver de una manera muy técnica que la Corte no exigió que la Argentina pague a los holdouts, si no que cuando pague a los bonistas reestructurados debe pagar a quienes demandaron.

Por otro lado, un argumento en contra podría decir que si bien no hay una orden específica que ordene al país pagar los u$s 1.400 millones a los holdouts, no pagar en circunstancias que llevan al país a una crisis económica, es decir, a un default con fallos adversos en su contra, no necesariamente significa que acordar con los holdouts sería realizar un pago voluntario. (Fuente: El Cronista).