Encontraron diente en la escena del cuádruple crimen

El Tribunal que juzga a Javier "La Hiena" Quiroga (35) y Osvaldo "Karateca" Martínez (30)los dos acusados de haber cometido en 2011 el cuádruple crimen de tres mujeres y una niña en un departamento del barrio La Loma, en La Plata, realizó esta noche un inspección ocular en esa vivienda.
Viernes 20 de junio de 2014
La inspección ocular en la vivienda- deshabitada desde el día de la tragedia- la realizaron los jueces Adrián Domenech, Andrés Vitali y Santiago Paolini quienes encabezaron las diligencias acompañados por los abogados de ambas partes y familiares de las víctimas, mientras la prensa debió permanecer a media cuadra del lugar.

También se efectuó la reconstrucción de lo que sucedió en la vereda, donde el remisero Marcelo Tagliaferro -quien está acusado de falso testimonio en el marco de esta causa-, reiteró que vio a Martínez por medio del espejo retrovisor del auto, luego de que una de las víctimas, Marisol Pereyra, bajara de su auto en la puerta de la casa.

En tanto, el testigo Javier Lencina sostuvo que al pasar por allí la noche de los crímenes detuvo su vehículo porque había visto dos autos estacionados a 45 grados y un par de hombres en situación sospechosa "como si estuvieran robando".

También estuvo presente en la inspección y reconstrucción el fiscal Alvaro Garganta, quien argumenta que el acusado Osvaldo "Karateca" Martínez convenció al otro imputado, el albañil Javier "La Hiena" Quiroga, para cometer los asesinatos.

La primera diligencia fue la inspección ocular en el departamento, y posteriormente se ordenó la reconstrucción de lo que aconteció esa noche en la vereda del edificio.

Para ese cometido, se ordenó a la empresa Edelap, que provee de energía eléctrica al barrio, que cortara la luz de dos luminarias ubicadas en la esquina para obtener un mejor registro de lo sucedido esa noche.

"Me voy sumamente satisfecho con la reconstrucción en la vereda, y con la inspección ocular en la vivienda, porque va a aclarar a los jueces todas las circunstancias del hecho", dijo el abogado Julio Beley, defensor de Osvaldo Martínez.

"Quedó demostrado que es muy difícil que el remisero Tagliaferro haya podido ver algo, ya que primero dijo que estaba enviando un mensaje de texto, y que Martínez se acercó y que después lo vio por el espejo retrovisor, pienso que de acuerdo a la poca luz, el árbol que estaba al lado, no pudo haber visto nada", remarcó Beley.

Por su parte, Osvaldo Martínez dijo que en la reconstrucción de lo sucedido en la vereda "quedó mas que claro la mentira de Tagliaferro, ya que por la oscuridad que había en la noche, no pudo haber visto a nadie, y menos a través de un espejo retrovisor, y menos a una persona que uno no conoce".

Por su parte, Fernando Burlando, el abogado que representa a la familia de Marisol Pereyra, dijo que "es llamativo que en la casa no se haya encontrado el ADN de Martínez (novio de Bárbara Santos) y eso es realmente sospechoso".

"Martínez era una persona que concurría al lugar, pernoctaba en la vivienda, y eso a nosotros nos llama la atención", remarcó.

Burlando dijo que "a casi tres años del hecho, técnicamente esta inspección visual y la reconstrucción en la vereda van a aportar a la causa, porque los testigos -Tagliaferro y Lencina- han ratificado lo que han dicho".

El 27 de noviembre de 2011, en el departamento 5 de la calle 28, número 467, fueron encontradas asesinadas a golpes y cuchilladas, Susana de Bárttole (63); su hija, Bárbara Santos (29); su nieta, Micaela Galle Santos (11), y Marisol Pereyra (35), una amiga que circunstancialmente llegó a la vivienda.