"Holdouts no tienen autoridad moral para decir nada”

El jefe de Gabinete dijo que "los fondos buitre se denominan como tal porque no quieren negociar” y criticó que siempre hayan hostigado cualquier tipo de solución".
Miércoles 2 de julio de 2014
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, sostuvo hoy que los holdouts "no tienen autoridad moral para decir nada, porque siempre han hostigado cualquier tipo de solución", luego de que un representante de esos bonistas dijera que aceptarían conversar sobre un modelo de acuerdo como el alcanzado con Repsol y el Club de París.

"Los fondos buitre, precisamente, se denominan como tal porque no quieren negociar; promueven siempre condiciones de ataque, agravios al sistema institucional y, en este caso, de un país soberano como la República Argentina”, afirmó el funcionario, antes del encuentro que se mantendrá el próximo lunes en Nueva York.

Capitanich, en su habitual encuentro con periodistas en la Casa de Gobierno, concluyó que los holdouts “no tienen autoridad moral para decir nada, porque siempre han hostigado cualquier tipo de solución".

Ayer, Jay Newman, gerente de Cartera en Elliott Management, fondo de inversión que litiga contra Argentina, sostuvo: "Las estructuras de los acuerdos con Repsol y el Club de París son muy buenos modelos de cómo se vería un arreglo con los holdouts". Capitanich advirtió que el diálogo que se establezca debe implicar “condiciones de negociación” y dentro de ellas “respetar el proceso de restructuración del 92,4 por ciento” de los bonistas que aceptaron las propuestas del Estado argentino en 2005 y 2010.

Dichas condiciones deben ser “equitativas, legales y justas para el 100 por ciento de los bonistas” reafirmó, para señalar que “con ese objetivo vamos a esta reunión”, cuya “evolución tendrá estado público”, según anunció.

En esa línea, aseguró que “existe la voluntad del Gobierno de generar un diálogo para promover condiciones de negociación”, pero “debe hacerse preservando lo que la Argentina ha generado, una restructuración extraordinariamente significativa” de la deuda.

El acuerdo, según postuló, debe “generar las condiciones para el crecimiento de la economía, para a su vez generar recursos y pagar” a los acreedores.

El ministro, a su vez, dijo que “no es cierto lo que dicen los holdouts” sobre la supuesta negativa de la Argentina a negociar, “porque ellos nunca se sentaron a la mesa de negociación, rechazaron sistemática y enfáticamente todas las posibilidades de hacerlo”.

“No han encontrado ellos otra vía que la acción directa, embargos, agresión, campañas de lobby ante el Congreso de Estados Unidos, ante el Poder Judicial, y de embargos”, criticó, poco días antes de que una delegación argentina se siente con los holdouts para tratar de destrabar el litigio.

“Los fondos buitre se llaman como tales porque no quieren negociar y promueven siempre condiciones de ataque, agravios, a un país soberano como la Argentina; por tanto, no tienen autoridad moral para decir nada porque siempre han hostigado cualquier tipo de solución”, concluyó.