PJ nacional respaldó a Boudou en medio de discusiones

Viernes 4 de julio de 2014
En una reunión de alta tensión, los diputados del Frente para la Victoria rechazaron "in limine" los siete pedidos de la oposición para iniciar un proceso de juicio político en contra del vicepresidente Amado Boudou, quien está procesado en la causa Ciccone por presuntos hechos de
corrupción.

Los integrantes de la comisión de Juicio Político, con mayoría oficialista, decidieron rechazar los reclamos del arco opositor en el inicio del encuentro, sin escuchar los argumentos a favor de emprender el proceso contra el titular del Senado.

La reunión comenzó a las 15.20, con la lectura de un informe confeccionado por la titular del cuerpo, Adela Segarra, quien consideró que los pedidos de juicio político debían ser rechazados
"in limine", es decir, sin ponerse a consideración de la comisión, al evaluar que eran "flagrantemente improcedentes" y parte de un "acto de oportunismo político".

"Se basan en denuncias de supuestos hechos sin resolución firme en un tribunal", en el marco "de un proceso abierto", señaló Segarra en su informe, en alusión al procesamiento de Boudou por cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública a raíz del proceso de salvataje de la ex Ciccone Calcográfica.

La diputada kirchnerista advirtió que los argumentos que se esgrimían para iniciar el juicio político se basaban "en términos imprecisos, con menciones vagas e improcedentes".

También, sostuvo que avanzar en un proceso de estas características resultaría "violatorio de la división de poderes" y recordó el "principio de inocencia como garantía constitucional".

"Recomiendo al plenario de la comisión que se rechacen in limine los pedidos de juicio político basados en supuestos hechos y actos que aún tramitan en sede judicial", remató Segarra.

Acto seguido, en medio de los gritos de la oposición, la diputada oficialista Diana Conti aseguró que el informe de la titular de la comisión representaba la postura de todo el bloque, por lo que propuso votarlo a favor y zanjar la discusión.

"Propongo que votemos quienes estemos a favor del rechazo in limine de lo que la oposición, dirigida por Magnetto, quiere imputarle al Vicepresidente", afirmó.

Los legisladores del FpV levantaron la mano en señal de apoyo y luego ratificaron su posición en una votación nominal, a pedido de la legisladora de la Coalición Cívica, Elisa Carrió.
"Voy a proceder a la denuncia penal de los diputados firmantes. No admitir este juicio los convierte en encubridores de los delitos penales. Y un día será justicia", advirtió Carrió.

La reunión, que se extendió por poco más de tres horas, se desarrolló en medio de un clima tenso, repleto de cruces y en condiciones físicas incómodas, ya que se realizó en una de las salas más pequeñas del edificio del anexo de la Cámara baja, que no estaba en condiciones de albergar a más de 50 diputados, asesores y periodistas.

Por esa razón, los opositores cuestionaron al oficialismo durante el encuentro y luego presentaron una nota de queja ante el presidente de Diputados, Julián Domínguez, en la que le expresaron su "profundo malestar y desagrado por lo sucedido en la reunión, donde -denunciaron- hubieron terribles falencias y desatinos tanto a nivel de organización como a nivel de respeto por los elementos básicos del debate racional y de cualquier reunión entre personas civilizadas".

Tras la votación del rechazo in limine, que derivó en un dictamen en contra de mayoría, los diputados de la oposición expresaron sus posturas y el encuentro se convirtió en una sucesión de chicanas personales, peleas y silbidos.

"La investigación de esta comisión debe ser abierta para entender qué sucedió y para dar la oportunidad a Amado Boudou y para que ustedes le dan la oportunidad de que se venga a defender,
no sólo frente a los 14 diputados, sino a toda la comisión", enfatizó la diputada del PRO Laura Alonso.

El jefe del bloque macrista, Federico Pinedo, evaluó que "es vergonzoso y doloroso que los kirchneristas hayan votado archivar la investigación a Boudou antes de oír las acusaciones gravísimas que la oposición plantea", y sostuvo que "este comportamiento pareciera un reconocimiento de la culpabilidad de Boudou".

Por su parte, el radical Manuel Garrido cuestionó: "El oficialismo consideró que son vagas las acusaciones, sin embargo existe un auto de procesamiento de Boudou de más de trescientas páginas. De vaguedad no hay nada. Está bien precisa la imputación,al extremo de que un juez ha considerado que está suficientemente probado para que la causa avance".

Para Margarita Stolbizer, "la permanencia de Boudou en el cargo le hace mucho daño a la Presidenta (Cristina Kirchner), de eso son conscientes".

"Pareciera no importarles que tengamos un vicepresidente procesado", enfatizó la líder del GEN.
Durante el encuentro también se expresaron en contra de la postura del FpV los diputados Darío Giustozzi, Adrián Pérez (Frente Renovador), Claudio Lozano (Unidad Popular), Juan Casañas (UCR), Patricia Bullrich, Pablo Tonelli (Unión PRO), Victoria Donda (Libres del Sur), y Pablo López (Frente de Izquierda), entre otros.

Por el oficialismo hablaron los legisladores de La Cámpora, Andrés Larroque, Juan Cabandié y Marcos Cleri, quienes no se refirieron a Boudou, pero sí apuntaron a la oposición.

"La mayor gravedad institucional es la carencia absoluta de agenda de la oposición, que se sube a la agenda de Magnetto. Eso es lo que degrada las instituciones", recalcó Larroque.

A su turno, Cleri señaló: "Si este dictamen no les gusta están atentando contra la democracia".
De esta forma, el oficialismo intentó cerrar la discusión legislativa sobre el caso Boudou, aunque la oposición anticipó que seguirá insistiendo, debido a la falta de debate.