Los Precios Cuidados no solucionan el problema de fondo

Viernes 4 de julio de 2014
Cuando renuncia Guillermo Moreno a la Secretaría de Comercio del Interior y asumieron las nuevas autoridades establecieron un nuevo programa: Precios Cuidados. Comenzó el 6 de enero de este año, por tres meses. Esta que tenemos es la tercera etapa, y viene con aumento por segunda ocasión. Cada tres meses se aumentaron los precios un promedio de 4,5. Ahora el 6 de Julio se volvieron a analizar los precios, se analizaron las estructuras de costos de los 302 artículos que estaban en el anterior listado y se reajustan los mismos. Esto no quiere decir que todos ellos aumentarán, sino aquellos en los que varió la estructura de costos y la proporción en que aumentaron en cada uno de ellos. Luego se saca un promedio y se dice es el 4, el 5 o el 6 por ciento.

Cuando los artículos se encuentran en las góndolas, los precios están a los valores acordados, pero muchas veces faltan esos artículos. Incluso a veces aparecen carteles en las góndolas de los supermercados con listados de 30, 40, 50 artículos, y está establecido que estos artículos no están en góndolas porque están desabastecidos por las empresas productoras.

Los supermercadistas establecen la referencia de las góndolas. Aunque yo no se si los productos los tienen guardados en los depósitos o efectivamente los proveedores no abastecen de una mayor cantidad para hacer frente a una mayor demanda. No nos olvidemos que hay 80 empresas proveedoras para los 302 artículos. Ahora cuando no se lo encuentra en la góndola, pero hay otro artículo similar, generalmente tiene un precio superior al que tendría que tener el de Precios Cuidados.

Hay una moralidad de parte del Gobierno de enfrentar el proceso de aumentos de precios. Los Precios Cuidados no solucionan el problema de fondo, porque simultáneamente el propio Poder Ejecutivo autoriza, por ejemplo, aumentos en el precios de los combustibles, como cuando se autorizó a YPF a un aumento del 4 por ciento en las nafta, luego le siguen las otras empresas. Ahora bien, en un país como la Argentina, que tiene una superficie territorial de casi 3 millones de kilómetros cuadrados, que es casi la totalidad de un continente, donde el 90 por ciento del transporte de cargas se hace a través del camión, la influencia del precio de los combustibles en la estructura de costos es muy alta, es alrededor de un 30, 35 %. En consecuencia, todo aumento en los combustibles, impacta en el precio final de los productos, y no siempre en la misma proporción, sino muchas veces en una proporción mucho mayor.

Luego si se producen aumentos salariales, también habrá influencia en la estructura de costos y el precio final de los productos. Entonces hay un permanente movimiento hacia arriba en el precios de los productos que uno consume.

* Héctor Polino: representante legal de Consumidores Libres