En operativos, se incautó mercadería ilegal por más de 51 millones de pesos

Domingo 6 de julio de 2014
El ingreso de mercadería ilegal al país se convirtió en los últimos tiempos en uno de los principales delitos en la Argentina y una muestra de ello es que las fuerzas de seguridad incautaron entre mayo y junio indumentaria apócrifa por un valor superior a los 51 millones de pesos.



Asimismo, fuentes policiales revelaron a NA que en lo que va del año ya hubo "15 colectivos secuestrados y procesados, con 1.200 partes que labró Gendarmería".



En el mismo período, se registraron 28 detenciones, la mayoría son de ciudadanos argentinos -hay algunos oriundos de Bolivia, pero son los menos-, y todos ya fueron procesados, la mayoría por resistencia a la autoridad, agresiones y en algunos casos por el traslado de hojas de coca.



Los voceros precisaron que este tipo de bandas manejan un comercio que les genera como recaudación más de 100 millones de pesos mensuales, pero que todo forma parte de una organización compleja.



"La mercadería sale de China, luego pasa por Perú y Chile y desde allí pasan por Bolivia o Paraguay para después ingresar al país para ser distribuidas a todas las ferias Saladitas que hay en la Argentina, siempre evadiendo los controles de la Ley de Aduanas", indicó un vocero de Gendarmería consultado por Noticias Argentinas.



El uso de "bagalleros".




Los contrabandistas poseen una "logística muy importante" y en muchas ocasiones transportan la mercadería por medio de los "bagalleros", quienes "reciben por jornada laboral un dinero superior al que les pagan por trabajar en el campo".



"Esto generó un problema importante, porque a partir de los operativos de Gendarmería, la población local reaccionaba de mala manera al ver que atentaban contra su fuente de trabajo" y se producían fuertes incidentes entre los pobladores y la fuerza de seguridad.



La fuente consultada explicó que los "bagalleros" cobran 100 pesos por bulto y al finalizar el día recaudan "unos 600 o 800 pesos".



"Estos grupos no tienen una cabeza grande visible que maneje toda la organización, sino que acopian en zona de frontera como Orán, Tartagal, Pichanal, para distribuir a distintos centros comerciales del país".



Un jefe de la fuerza explicó a NA que este tipo de delitos "es un gran negocio para el bagallero , quien en caso de ser abordado recibirá una multa por infracción aduanera, pero por día obtiene entre 600 y 800 pesos por transportar los bultos".



Asimismo, negaron que estas bandas también aprovechen el traslado de la ropa para traficar droga, ya que "son dos delitos que van por carriles distintos y cada grupo delictivo se dedica a uno u otro ilícito".



"Estos delitos son menos peligrosos que el narcotráfico, porque los bagalleros no corren riesgos mayores y se exponen solo a una infracción aduanera, ya que no hablamos de mercadería robada, pero no por eso deja de ser delito también", precisó.



Ante esta situación compleja era necesario empezar a pensar en una política más dinámica para poder interceptar estos cargamentos y a la vez evitar las agresiones de los vecinos y familiares de los "bagalleros" o que se produzcan serios incidentes.



El secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, planificó una tarea que era la de interceptar la logística de estos grupos, que finalmente se vieron obligados a cambiar su modus operandi, luego de que se hayan interceptado una importante cantidad de cargamentos.




"Los contrabandistas simulan ir a comprar a distintas ferias del país por medio de tours organizados, sobre todo en Buenos Aires, y allí aprovechan para vender mercadería ilegal, algo que está en infracción a la Ley 22.415 del Código Aduanero", indicó a Noticias Argentinas un gendarme que tiene experiencia en este tipo de procedimientos.



Entre mayo y junio, las fuerzas de seguridad, en la mayoría de los casos personal de Gendarmería Nacional, incautó mercadería apócrifa por un valor total de 51.960.180 pesos.



La mayoría de estos viajes se inician en ciudades salteñas como Orán, Pichanal y Salta capital y tienen como destino predilecto ferias porteñas y de la provincia de Buenos Aires, aunque dentro de los operativos también elegían como puntos de arribo "Saladitas" de San Juan, Mendoza, Santiago del Estero, Santa Fe, Chaco, Tucumán y Chamical (La Rioja).



"Lo importante es que la Gendarmería está preparada para afrontar operativos frente a la mutación que pudiera surgir con estos delitos, como puede ser el traslado de la mercadería en rodados más pequeños o mediante alguna otra vía", señaló la fuente consultada.