Gendarmería liberó el corte en la Panamericana

Las fuerzas de seguridad utilizaron carros hidrantes y perros para dispersar a los manifestantes que respondieron con piedras y palos. Hubo violentos enfrentamientos.
Martes 8 de julio de 2014

Serios incidentes se registraron esta mañana cuando efectivos de Gendarmería Nacional desalojaron un piquete sobre la autopista Panamericana, en reclamo por los despidos en la autopartista Lear.

Los uniformados avanzaron sobre la columna que interrumpía el tránsito en la autopista, a la altura de Henry Ford, por lo que se produjo un enfrentamiento que incluyó un carro hidrante, pedradas y gases.

Alrededor de las 7, trabajadores de Lear y agrupaciones de izquierda comenzaron a cortar un tramo de la autopista Panamericana a la altura del kilómetro 36, ramal Escobar, en repudio a los despidos registrados en esa empresa.

Ese corte duró cerca de dos horas, ya que los manifestantes fueron desalojados por la Gendarmería.

De manera casi simultánea, agrupaciones de izquierda cortaban esta mañana una de las subidas al puente Pueyrredón, que une la ciudad de Buenos Aires con el sur del conurbano, en apoyo a los trabajadores.

Antes de ese piquete, los manifestantes marcharon por la avenida Mitre, en Avellaneda, y se instalaron en el puente, en la mano que conduce a la Capital Federal, situación que provocó una enorme congestión de tránsito.

Los manifestantes reclamaban la reincorporación de unos 100 operarios despedidos en Lear y el fin de alrededor de 200 suspensiones sin goce de sueldo en la misma compañía.

Uno de los delegados de esa autopartista, Silvio Fanti, cuestionó duramente este martes al sindicato de mecánicos SMATA: "Si ese gremio actuara, no llegaríamos a un corte de ruta. Pero prefiere llamarse a silencio y no se pone del lado de los trabajadores".

El sindicalista sostuvo además que Lear es "proveedor exclusivo de Ford, que no entró en la crisis. Entonces, lo que pasa es que están sustituyendo mano argentina".

El conflicto en esa autopartista comenzó el 27 de mayo último, cuando la compañía suspendió a más de 300 trabajadores por una baja en la producción, afectada por la significativa retracción que este año sufre la industria automotriz.

La situación se agravó un mes después, cuando Lear dispuso despedir a 100 empleados y suspender a 200, sin goce de sueldo.