No habrá una "final de los dos papas"

Jueves 10 de julio de 2014
La "final de los dos papas" no se disputará en el Vaticano, donde está descartado que el pontífice emérito alemán Benedicto XVI vea el domingo el duelo de la final del Mundial entre Argentina y Alemania junto al papa argentino Francisco.

Es en cambio muy posible que Bergoglio sí tome asiento delante del televisor la noche del domingo para ver dicha final, que las redes sociales ya han bautizado como "la final de los dos papas".

Pero es "altamente improbable" que lo haga en compañía de su predecesor bávaro Benedicto XVI, indicó este jueves a la AFP el padre Federico Lombardi, portavoz del Vaticano.

"El partido será a las 21H00 (19H00 GMT) y como el papa Francisco se suele acostar sobre las 22H00, podría querer ver la final pero no tengo información al respecto a tres días del evento", explicó Lombardi.

Al pontífice, exarzobispo de Buenos Aires, le gusta el fútbol, una verdadera "religión" en su país y podría ver el partido, esperado por millones de hinchas albicelestes, y decidir hacerlo sin avisar a nadie, en el último momento.

Incluso si le gustara, una invitación del papa Francisco a su predecesor para ver juntos el partido entre sus dos países de origen no tendría mucho sentido, explican desde el Vaticano.

Benedicto XVI, papa teólogo, intelectual y pianista, nunca fue deportista. "Podemos descartar de manera categórica que tenga ganas de ver el partido", afirmó por su parte una fuente del Vaticano que prefiere mantener el anonimato.

"No es santo de su devoción, no es un aficionado del fútbol. Sería como someterle a una penitencia obligarle a estar, a sus 87 años, delante de una pantalla durante 90 minutos viendo la final, ya que nunca ha visto un partido entero en su vida", añade la misma fuente.

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Cuando era papa, Benedicto XVI se mantenía al corriente de los principales partidos y podía hacer algún comentario pero no es ni un conocedor ni un aficionado, a pesar de que el Bayern de Múnich alemán es uno de los clubes más prestigiosos del mundo y el más importante de Baviera, la región natal de Ratzinger.

Por contra, ávido hincha del bonaerense San Lorenzo de Almagro, el papa Francisco ha seguido siendo socio de su club después de haber subido al trono de San Pedro en marzo de 2013 y sigue, al parecer, pagando su cuota.

De manera poco habitual, el periódico del Vaticano, L'Osservatore Romano, pronosticó el 2 de julio que una final Argentina-Alemania "con dos hinchas de excepción como el papa Francisco y Benedicto XVI, podría entrar en la historia del fútbol".

"Podría ocurrir que una final entre en la historia por tener dos aficionados tan poco comunes", insistió el autor del artículo, Tommaso Damiani, jugador muy popular en Italia, conocido por sus firmes convicciones católicas.

Esta "final de los papas" ha calado hondo entre los usuarios de las redes sociales. "La red (Twitter) se ha desatado: la final del Mundial entre el papa Francisco y Benedicto XVI", reveló un tuit de RaiNews, acompañado de un fotomontaje con los dos papas rezando juntos, pero cada uno por su equipo.

"Va a ser la guerra", bromeó el papa Francisco con un grupo de guardias suizos pocas horas antes del partido de octavos de final Argentina-Suiza que los soldados le invitaron a ver en su cuartel.

Pero Francisco, consciente de la pasión que levanta el fútbol, se ha cuidado mucho de pronunciarse sobre el Mundial o de hacer cualquier tipo de pronóstico. Tiene que aparecer, ante todo, como el jefe de una Iglesia universal.

Lo cual no le impide favorecer el fútbol cuando es por una buena causa como la paz. A iniciativa del pontífice se celebrará un partido "interreligioso" con estrellas de la talla de Lionel Messi, Zinedine Zidane o Francesco Totti, el 1 de septiembre en el Estadio Olímpico de Roma.