"El Mundial fue un éxito", dice el gobierno de Brasil

Se aseguró que el evento cumplió de manera satisfactoria con las expectativas. "En este país enfrentamos un Mundial cada día: el de la violencia, el narcotráfico, el desempleo y la movilidad urbana", dijo.
Viernes 11 de julio de 2014
El Mundial de fútbol Brasil 2014 cumplió de forma satisfactoria las expectativas del gobierno de Dilma Rousseff y sirvió para mejorar la infraestructura y la imagen exterior del país, sostuvo el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, Gilberto Carvalho.

A sólo dos días de la final "puedo decir que estamos al mismo tiempo satisfechos y aliviados con el Mundial. Satisfechos porque todo ocurrió dentro de lo previsto y aliviados porque la presión que sufrimos en el país fue enorme", dijo Carvalho en referencia a los temores que surgieron antes del Mundial por las obras atrasadas y las amenazas de multitudinarias protestas.

"Varias autoridades y gente que queremos, como el ex futbolista Ronaldo, llegaron a decir que Brasil pasaría vergüenza. Tuvimos convicción de que no pasaría nada porque trabajamos mucho para que todo estuviera listo a tiempo", apuntó.

Según Carvalho, la experiencia de Brasil en la organización de grandes eventos como la cumbre Río+20 (2012), la Jornada Mundial de la Juventud (2013) o la Copa Confederaciones de la FIFA (2013) fue vital para garantizar el éxito de la organización del Mundial y "mostrar al mundo que Brasil se desarrolla en una cultura de paz".

Asimismo, mostró su alivio por el detenimiento de las manifestaciones de los primeros días del torneo.

"Comprendemos que los choferes de colectivos, los activistas del Movimiento de los Sin Tierra y otros movimientos organizaran manifestaciones días antes del Mundial para presentar reivindicaciones justas", aceptó Carvalho.

El ministro también negó que la abultada derrota de la selección brasileña contra Alemania por 7-1 en las semifinales pueda afectar el resultado de las elecciones presidenciales de octubre próximo. "Los temas del debate electoral no serán sobre el Mundial, ni para bien ni para mal", vaticinó.

Lamentó, en nombre del Gobierno, la muerte de nueve obreros en la construcción de estadios y el fallecimiento de dos personas tras el derrumbe de un viaducto que era construido en Belo Horizonte para el Mundial.

Acerca del impacto del Mundial en la economía brasileña, que el Gobierno calcula en 13.000 millones de dólares, destacó que "permitió estimular algunas de las zonas más deprimidas, como el noreste, y la ciudad de Manaos", aunque admitió que "el momento económico actual es muy duro", reprodujo la agencia Efe.

Según el ministro, el actual enfriamiento económico de Brasil "está muy relacionado" con la situación en Europa, Estados Unidos, China y Argentina.

"No tenemos un remedio mágico para la economía un mes antes de las elecciones. Somos conscientes de las dificultades, de la coyuntura internacional, del problema con el sector eléctrico", reconoció.

Para Carvalho, el gobierno brasileño todavía tiene mucho campeonato por delante. "En este país enfrentamos un Mundial cada día: el de la violencia, el narcotráfico, el desempleo y la movilidad urbana", entre otros, concluyó.