Y los sueños, sueños no son

Domingo 13 de julio de 2014
No puedo más. Como vos, tu hermano, tu viejo, tu primo, tu amigo. Es demasiada larga la espera, pero es el mejor tiempo perdido.

Miro a los costados y estamos todos igual. Afuera, parece una Guerra. Más de treinta mil hombres armados hasta los dientes amenazan con hacerte trizas si no te portas bien.

Y en eso estamos. Pasando siete controles, si siete, antes de llegar al templo del fútbol, pero llegamos. El guiño para cada compatriota que te pregunta: "Y, como la ves ?" La verdad a esta altura no veo nada. Solo me acuerdo que soñé que Messi eludía a uno de los mejores arqueros del mundial y nos daba el título.

Lástima que por ahora es solo un sueñoo, después el tiempo eterno dirá. solo quiero que se hagan las cuatro de la tarde para terminar con esta angustia que no me deja ni respirar tranquilo.

Pero estar en un lugar histórico, en un momento histórico no tiene precio... Cien mil que vinieron por las dudas pueden decirlo mejor que yo.

Por lo pronto, me asomo al estadio y ya escucho el "Brasil decime que siente" e inmediatamente a los brasileños con Pele y sus mil goles. Nada cambio. Los hermanitos ya compraron todos, la camiseta alemana con acento portugués.

Yo, me dispongo otra vez a gritarle un golcito en la cara o medio, a esta altura quiero ganarle hasta por decreto. Y créanme, que anoche lo soñé, casi como real, aunque más que nunca quiero que Calderón de la Barca, haya metido la pata.