Las conclusiones de Mariano Grondona

Lunes 14 de julio de 2014
Habría que preguntarse cuál es el verdadero enemigo de los argentinos. Yo creo que nosotros mismos somos nuestros peores enemigos. Yo me pregunto cuál sería nuestro estado de ánimo y qué estaríamos diciendo si el 1 a 0 hubiera sido a favor nuestro.

Existe un “negacionismo”, una capacidad de negar la realidad, de huir de la realidad, cuando no nos gusta. La Argentina tiene una gran lección que aprender de lo que pasó hoy, de cómo pasamos de la euforia a la decepción en un instante. De alguna manera tenemos que empezar a aprender de nuestras derrotas, a madurar, a fijarnos metas que no sean alteradas por un gol.

La gran lección que nos enseña el día de hoy es que hay que madurar. Tenemos que tener objetivos que permanezcan más allá de aparentes fracasos o éxitos. Argentina merece nuestra perseverancia.

Los alemanes sí que pueden dar lecciones de aprender de las derrotas porque quisieron conquistar el mundo y fueron derrotados. Pero a partir de esa experiencia han forjado su carácter.