No hay detenidos por el asesinato de estudiante chilena

Miércoles 16 de julio de 2014
Una estudiante universitaria chilena fue encontrada asesinada hoy a puñaladas en el hall del edificio del barrio porteño de Almagro donde vivía con amigas, luego de ser atacada en la vereda, informaron fuentes policiales.

La víctima fue identificada como Nicole Teresa Sessarego Bórquez (21), quien realizaba un intercambio estudiantil en la carrera de Comunicación Social en la Universidad de Buenos Aires (UBA).

El hecho se descubrió a primera hora de ayer, cuando un adolescente encontró el cadáver de la joven tendido en el hall principal del edificio situado en Don Bosco 4109.

"Ya estaba fallecida. La encontró mi hijo a las siete y diez cuando iba al colegio", relató a la prensa una vecina, quien agregó que cerca de las 6, cuando hacía poco que se había levantado, alcanzó a escuchar un "grito de auxilio", que luego relacionó con el suceso.

La mujer, que vive en el primer piso del edificio, contó que la chica asesinada vivía en la planta baja con al menos otros cuatro jóvenes, dos mujeres y dos varones, y que tenía las llaves de la puerta en la mano cuando fue hallada sin vida.

Según los primeros datos obtenidos por los forenses que trabajaron en el lugar, Sessarego Bórquez presentaba varias puñaladas y habría sido atacada en la vereda, tras lo cual, herida, llegó a dar unos pasos y desplomarse en el hall del edificio.

Los voceros informaron que en poder de la joven se encontraron sus pertenencias, lo que hace suponer, en principio, que el ataque no se cometió con fines de robo.

En tanto, los investigadores allanaron el departamento donde vivía la chica con el fin de secuestrar objetos personales que permitan avanzar en la pesquisa.

La vecina recordó que escuchó ruidos en el departamento de los estudiantes hasta las 0.30 de hoy y que recién a las 6 oyó el grito de auxilio y ladrar al perro de su vecina.

Sobre el estado del cuerpo de la chica, dijo que sólo llegó a ver que tenía una herida en la frente, ya que el palier estaba oscuro y las luces no habían sido aún encendidas porque el portero no había bajado temprano como de costumbre porque llovía.

Por su parte, un amigo de Nicole llamado Pablo, también chileno, contó a los medios que había conocido a la joven hace un par de semanas en un cumpleaños que se festejó en su casa con otros chicos que, como ella, se encontraban realizando un intercambio.

El joven aportó algunos datos para conocer los últimos movimientos de la chica: contó que anoche ella le escribió por Facebook para preguntarle qué iba a hacer y que él le dijo que iban a cenar otros amigos a su casa y la invitó.

Ella le comentó que iba a concurrir a un boliche llamado Club Severino, ubicado en Lavalle 345, con otros amigos, le dijo que si quería lo anotaba en una lista para que pudiera ingresar, pero él le contestó que no podía ir porque tenía que estudiar.

Según el joven, en ese lugar todos los lunes se realiza una fiesta electrónica a la que la víctima había concurrido la semana pasada y le había gustado mucho, a pesar de que le habían robado o había perdido el celular.

La última vez que el joven dijo que la vio fue el domingo, cuando ella había ido a su casa para comer un asado y luego ver el partido de Argentina contra Alemania por la Copa Mundial de fútbol.

Además, contó que al enterarse esta mañana que habían matado a una chica chilena, le mando un mensaje a Nicole diciendo: "Por favor dime que no eres tú", pero nunca recibió respuesta.

Pablo relató que Nicole llegó al país en febrero a través de un "convenio de movilidad", y que una de las chicas que vivía con ella era una brasileña con la que primero había vivido en un hostel, en tanto que también tenía una amiga venezolana.

En el lugar del crimen trabajaron efectivos de la seccional 10, con jurisdicción en la zona, de la División Homicidios de la Policía Federal y de la Unidad Criminalística Móvil de la fuerza bajo las órdenes de la fiscal de instrucción 32, Ana Yacobucci y el juez Luis Zelaya.

Los pesquisas le tomaron declaración testimonial a las chicas que vivían con la víctima para conocer cuales fueron sus últimos movimientos e identificar a su círculo de allegados y amigos con el fin de orientar la pesquisa y dar con el autor del crimen.

En tanto, la Policía procuraba poder analizar las imágenes tomadas por cámaras de seguridad instaladas en la zona, una de ellas en la misma cuadra y a escasos metros del edificio donde vivía la víctima.

Es que el edificio cuenta con cámaras de seguridad de la empresa de cable, pero éstas no graban.