Se robó 3 millones de un banco y se fugó a Brasil

Un empleado bancario de la sucursal Tres Arroyos del Banco robó una cifra millonaria que se había transferido usurpando las claves "e-banking" de numerosos clientes. Luego de hacerlo se fugó, presumiblemente, a Brasil.
Viernes 18 de julio de 2014
El oficial de cuentas de 43 años identificado como Juan Antonio Albarello logró quebrar la seguridad de una sucursal del Banco de La Pampa para robar usando contraseñas de internet de sus clientes, una cifra cercana a los 3 millones de pesos.

Con el botín en su poder, el bnancario habría escapado hacia Brasil, según revelaron fuentes policiales y de la institución bancaria.

La maniobra que trascendió ahora a través de El Diario de La Pampa ocurrió en febrero.

Según reconstruyó la auditoría bancaria, las transferencias se produjeron desde cuentas que tenían poca actividad, por ejemplo, de personas de la tercera edad.

El fraude comenzó con dos movimientos de dinero de un monto cercano al millón de pesos.

El primero fue en una sucursal del BLP de Coronel Suárez, donde falsificó la firma de un cajero.

El otro fue en General Acha, donde los controles internos terminaron por descubrir la irregularidad.

"Un cliente fue a cobrar 37.000 pesos de una sucesión en Cuchillo Co, con una orden judicial, pero en la cuenta solamente había 32 pesos. Empezaron a mirar los movimientos y supieron que (Albarello) había retirado dinero de la sucursal de Coronel Suárez", detallaron fuentes al diario La Arena.

Luego, el infiel empleado realizó otra transferencia desde otra entidad de la misma institución, pero de la localidad de Huinca Renancó a la sucursal Necochea de un banco privado. Allí la maniobra fue de un millón de pesos.

La vulnerabilidad de las medidas de seguridad puso de manifiesto algunos agujeros informáticos del sistema.

Arbarello perpetró el crimen económico minuciosamente, en dos tiempos, los movimientos los hizo a lo largo de varias semanas, pero el retiro de dinero se produjo en 48 horas.

El último retiro ocurrió un jueves cuando el empleado se había ido de la sucursal de Tres Arroyos una hora antes de su horario habitual.

El viernes, Albarello faltó y se desataron las alarmas.

El lunes llegó la auditoría de Casa Central, pero ya nadie lo pudo ubicar.

Según sus compañeros de trabajo, Albarello tenía una amiga brasileña, por lo que se especula con la hipótesis que el sospechoso viajó al país vecino.

El BLP y la justicia pidieron a Interpol (la Policía Internacional que integra la Policía Federal Argentina), la detención de Albarello pero desde esa organización se negaron a efectuarla argumentando la falta de un fallo que acredite su culpabilidad en el ilícito.