Si una joven se niega, es violación

Miércoles 23 de julio de 2014

Camila, la joven que fue violada por cuatro hombres en un boliche cercano al Congreso, está muy mal psicológica y físicamente. Su situación es terrible y no alcanza la contención de la licenciada que la atiende.

Durante las últimas horas, Avivi recibió 12 llamados con denuncias similares. Entre ellos un muchacho que fue arrastrado a ese “lugar oscuro”, al igual que Camila, por su condición sexual. Aparentemente, ya estaba todo organizado.

Las chicas que llaman no se conocen entre sí pero todas dicen lo mismo, que les pasó lo mismo, que es la misma persona. Sin embargo, no lo denunciaron antes porque el delito sexual es muy vergonzoso y siempre está el opinólogo que dice que la jóvenes sabían a qué tipo de boliches iban. No obstante, lo importante es destacar que incluso si lo saben, cuando una joven se niega es una violación.

Los padres hablamos con los chicos pero los adolescentes se creen dueños del mundo, que no les va a pasar nada. Además, tampoco hay un lugar donde mandarlos y estar seguros porque si van a una plaza les roban, los apuñalan, etc. ¿A dónde van nuestros jóvenes?

Ni Camila ni las amigas sabían cómo era la fiesta. Era la primera vez que iban.

No es cuestión de culpar a los jóvenes o las tribus urbanas, acá hay degenerados que, en connivencia con los dueños del lugar, entran a estos lugares y saben perfectamente lo que pasa.

María Elena Leuzzi es la presidenta de AVIVI, ONG que ayuda a víctimas de violación.