Enfermedades invernales y los problemas de la automedicación

Jueves 24 de julio de 2014

En invierno aumenta algunas enfermedades y como consecuencia también se incrementa la automedicación. El frío hace que todos nos encerremos para protegernos de las bajas temperaturas y eso tiene como resultado que nos contagiemos más fácilmente. Por ejemplo, en el colectivo, en el tren o en la oficina se ventila menos y aumentan más los resfríos y las gripes. Además, eso hace que las personas consulten unas con otras y se automediquen con antibióticos, antigripales, etc.

Otro problema es que la mayoría de las infecciones respiratorias son virales y los antibióticos sólo actúan contra las bacterias. Entonces, al tomar un medicamento no indicado por un médico, como uno no tiene una infección bacteriana, los antibióticos generan resistencia y no resuelven el problema.

Además, hay antibióticos que interactúan y anulan el efecto de los anticonceptivos. Muchas mujeres toman antibióticos no recetados sin saber que esto va a afectar el efecto anticonceptivo de las pastillas que toma.

Los remedios de venta libre más problemáticos por la automedicacion son los analgésicos y los antiinflamatorios (que generan gastritis, úlceras y hemorragias digestivas), después están los psicofármacos y en tercer lugar, los antibióticos.

En invierno aumenta considerablemente el consumo de analgésico, antigripales y antiinflamatorios.

EL PROBLEMA DE LOS ANTIGRIPALES

Los antigripales cortan los síntomas externos pero no disminuyen el tiempo que el cuerpo necesita para deshacerse del virus. Por ejemplo, el cuerpo tarda de recuperarse de una gripe viral común entre 4 y 7 días. Si el antigripal te corta los síntomas parece que estás sano pero seguís contagiando a los demás. Sólo hay que atacar los síntomas cuando son muy graves, por ejemplo, si la fiebre supera los 39 grados.

REMEDIOS CASEROS

El remedio caseros más recomendables para el invierno es consumir mucha vitamina C, que podemos encontrar en los cítricos, en la verduras de hojas verdes o en el kiwi. La vitamina C actúa como un “cemento” intercelular y hace que los gérmenes entren menos. Un té con limón o las sopas de verduras protegen y levantan la temperatura.

A veces la gente toma té con un poco de whiskey pero la verdad es que el alcohol no está indicado para ninguna cuestión de salud.

RECOMENDACIONES PARA ANDAR EN LA CALLE

Cuando hace mucho frío y debemos caminar por la calle lo más recomendable es inspirar por la nariz y exhalar por la boca. La nariz tiene “pelitos” que filtran el polvo y también vasos capilares que actúan como la losa radiante que calientan el aire frío antes de que llegue a los pulmones. Si uno respira por la boca, estos mecanismos de defensa no actúan.

Dr. Claudio Santamaría, médico, rector del Instituto Superior de Ciencias de la Salud.