Arreglar con los buitres no va a traer una inundación de dólares

Jueves 24 de julio de 2014

Los denominados fondos buitres están en una posición débil. El único apoyo que tienen radica en algunos grupos de la extrema derecha norteamericana y existe un consenso internacional de que sus planteos van en contra del buen funcionamiento del sistema.

Teniendo esto en cuenta, no me sorprendería que empiecen a ceder ahora ya que efectivamente están en una posición negociadora débil.

No obstante, lo importante no es lo que hagan los buitres sino lo que hacemos nosotros. Creo que Argentina solamente puede ofrecer a los buitres que se acojan a los canjes de deuda de 2005 y 2010.

Por otro lado, considero que el día después del 30 de julio (fecha límite para llegar a un acuerdo) no va a pasar nada. Los problemas argentinos están de fronteras para adentro: impulsar la economía, transformar la estructura productiva, promover la industrialización, generar expectativas positivas a través de una fuerte solvencia fiscal y generar dólares genuinos que surjan del comercio exterior y la producción. Éstos son los temas fundamentales y se van a resolver con o sin los fondos buitres, que son apenas una anécdota en este escenario.

Si fortalecemos la posición argentina lo peor que puede pasar es que sigan litigando, como lo han venido haciendo los últimos años. La idea de que arreglar con los buitres va a traer una inundación de dólares es una fantasía. Además, las divisas hay que conseguirlos por la vía real y no a través de deuda para tapar agujeros, ese camino ya lo seguimos durante la última dictadura militar y la década de los ´90. Resolver un problema estructural con el paliativo de tomar deuda sólo prolonga y agrava el problema de cara al futuro.

Argentina ya depositó los fondos pero un juez norteamericano interrumpió con un fallo la cadena de pagos. El país ha cumplido con sus obligaciones, por lo tanto esto no es un default.

Aldo Ferrer, economista, exembajador en Francia.