El martes reabre la autopartista Lear

Jueves 14 de agosto de 2014
El director general de la autopartista Lear, Antonio Marín, dijo hoy que el gobierno nacional le dio garantías contra las protestas en la planta de General Pacheco, cerrada hace dos semanas en el marco de un conflicto por el despido de operarios, por lo cual reanudará sus actividades el martes.

El directivo atribuyó el cese de la producción a trabajadores y grupos "externos" de izquierda que reclaman la reincorporación de los operarios despedidos, y exigió "garantías" al gobierno para reiniciar las operaciones en la planta.

"Si se dan las condiciones de seguridad podemos reiniciar el próximo martes las actividades. Tenemos trabajo, podríamos producir más si las condiciones de seguridad nos son garantizadas", sostuvo.

Marín dijo a DyN que el lunes pasado mantuvo una reunión en la Casa Rosada con funcionarios nacionales y bonaerenses, entre ellos los jefes de Gabinete Jorge Capitanich y Alberto Pérez, quienes le "ofrecieron un plan de ayuda basado en la seguridad" para reabrirla.

Aunque afirmó que "Lear está apostando a seguir en el país" con sus tres plantas, el directivo advirtió que de reiterarse las protestas el cierre de la fábrica de Pacheco puede ser definitivo.

En ese sentido, dijo que Capitanich y Pérez se mostraron "preocupados porque son 525 puestos de trabajo que se perderían" si la fábrica de capitales mayormente estadounidense decide cerrar.

El 28 de mayo Lear suspendió por tiempo indeterminado a 330 trabajadores, tras lo cual decenas de esos operarios recibieron telegramas de despido, lo que derivó en cortes de la Panamericana, algunos de los cuales fueron reprimidos por fuerzas de seguridad.

El gobierno nacional denunció que detrás de las protestas se esconde una "estrategia deliberada para promover conflictos" y las atribuyó a grupos de izquierda.

El ejecutivo de Lear insistió en responsabilizar por la suspensión de la producción en la autopartista a "un grupo que tiene apoyo de afuera" y mantiene la planta "sitiada, ejercen violencia, impiden trabajar y entrar mercadería", mientras otros 525 trabajadores "no pueden entrar".

En cambio, el delegado de la comisión interna, Rubén Matu, dijo en varias oportunidades que los trabajadores mantienen el plan de lucha porque los directivos de Lear quieren "vaciar la empresa" y acusó al gremio de los mecánicos Smata, con el que están enfrentados, de enviar "patotas" para romper las huelgas.

En tanto, el secretario general de Smata, Ricardo Pignanelli, acusó a los delegados de base de querer "romper el modelo gremial" y aseguró que "sólo les importa prender fuego y estar todos los días en la calle".

"La provincia y la Nación tienen que garantizar el trabajo", reclamó el referente gremial. El gremio convocó a una asamblea de trabajadores de Lear para el miércoles y reclamó a delegados y militantes de izquierda que bloquearon el ingreso a la planta de Pacheco que "respeten la decisión de la mayoría".