"Preocupación" de la Iglesia por despidos y las suspensiones de trabajadores

Lo hizo a través del presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social. Reclamó "fortalecer programas para empleo y estudio para los jóvenes" que no trabajan ni estudian. Criticó que los programas del Gobierno estén dando los resultados necesarios.
Sábado 16 de agosto de 2014
El presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social, monseñor Jorge Lozano, expresó hoy la "preocupación" de la Iglesia frente a despidos y suspensiones de trabajadores y aseguró que van a "seguir atentos para ver cómo evolucionan estas situaciones".

"La problemática la vemos pero no por eso tenemos una mirada crítica, quejosa. Sí de preocupación y de seguir atentos para ver cómo evolucionan estas situaciones de suspensiones y de despidos", sentenció el obispo de Gualeguaychú. Además, dijo que esta misma preocupación "la manifiestan muchos en la sociedad" y "hasta la presidenta" Cristina Fernández, quien "ha comunicado hace poco más de diez días una serie de medidas para ayudar a las empresas cuando estén en una situación compleja".

Lozano admitió que la Iglesia expresó su inquietud frente a esta problemática durante la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) que se realizó esta semana, pero aclaró que esto no quedó plasmado en un comunicado, ni en un documento.

El obispo también reclamó "fortalecer programas para empleo y estudio para los jóvenes" que no trabajan ni estudian y, aunque reconoció que "hay algunas alternativas desde el Gobierno", afirmó que "no están dando los efectos masivos necesarios".

Al respecto, señaló que ésta es "una problemática muy seria" para los jóvenes "porque no encuentran un proyecto de vida".

Pero también indicó, en conversación con radio Mitre, que "para la sociedad también es una preocupación muy presente porque es un foco de desalentados, y lo que esto implica como preocupación social y posibilidades de actitudes violentas hacia el futuro".

Esta semana se realizó la 168ª reunión de la Comisión Permanente de la CEA, que preside monseñor José María Arancedo, el arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, y de la que formaron parte los presidentes de las comisiones episcopales del país.