El Gobierno ratifica que siguen pagando y “buitres” pedirían acelerar la deuda

Negó en ese sentido que se exista un "cambio de jurisdicción" y un nuevo canje de títulos porque la reestructuración reabierta en 2010 permanece en ese estado. Aceptará cambios propuestos por la oposición al proyecto de ley porque el mismo es "perfectible y mejorable".
Miércoles 20 de agosto de 2014

El Gobierno anticipó hoy que cumplirá con los próximos vencimientos de deuda, instó al Congreso a aprobar la Ley de Pago Soberano y reconoció que los fondos especulativos podrían "hacer las mil y una" para intentar la aceleración de los reembolsos.



Negó en ese sentido que se exista un "cambio de jurisdicción" y un nuevo canje de títulos porque la reestructuración reabierta en 2010 permanece en ese estado, y admitió que aceptará cambios propuestos por la oposición a su flamante proyecto de ley porque el mismo es "perfectible y mejorable".



Así lo definieron en una conferencia de prensa el ministro de Economía, Axel Kicillof, y el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, quienes fustigaron al juez de Nueva York, Thomas Griesa, y al mediador Daniel Pollack por forzar a la Argentina a que acepte un fallo que es "incumplible y afecta a terceros".



"Ante eso, la Argentina no puede permanecer impasible, porque es un Estado soberano", enfatizó Zannini y defendió la idea de que sea el Congreso quien por tercera vez desde 2005 afronte un conflicto devenido por deuda contraída hasta 2003: "Pensamos que con este proyecto tenemos una solución", destacó el funcionario.



Zannini aclaró que el Gobierno argentino no tuvo "contacto alguno" con los bancos y empresas argentinas que intentaron comprar el pasivo a los fondos buitre y tampoco con las entidades financieras internacionales que se movieron sin éxito en ese mismo sentido.



Kicillof por su parte garantizó que el Gobierno va a pagar el vencimiento de deuda del 30 de septiembre, por unos 190 millones de dólares, y ratificó que la intención es hacerlo por medio del Banco Nación, por lo que espera que el Congreso apruebe la iniciativa enviada por el Poder Ejecutivo en la noche del martes.


"La Argentina no va a ir al default, porque acá no hay default. Nosotros vamos a seguir pagando. Pero vamos a asegurar el pago buscando canales de pago. Esto no es un cambio de jurisdicción, es un cambio de modalidad, de sede de pago", explicó en el microcine del Palacio de Hacienda.



Según el ministro, el único objetivo de esta estrategia es asegurar "que la Argentina pueda seguir pagando y que los bonistas puedan seguir cobrando", después de que un fallo de Griesa bloqueara la transferencia de los fondos depositados por el país en el Banco de Nueva York a los bonistas reestructurados hasta tanto no se les pague a los fondos buitre.



Kicillof se plegó a una teoría que había sido expresada por el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y que indica que probablemente los fondos especulativos hayan "jugado a tres bandas: compraron bonos en default, adquirieron seguros contra default (CDS) y también poseen bonos que fueron reestructurados".



Si eso se comprueba, los fondos especulativos NML Capital y Aurelius Capital Magnament podrían utilizar los bonos del canje para intentar la aceleración de los pagos, lo que pondría al país en una situación mucho más complejo dado que, sencillamente, se trataría del adelantamiento de los cumplimientos exigibles.



"Probablemente ahora puedan llegar a pedir la aceleración, no lo sé. Habían dicho los mismo por el 30 de junio y eso no ocurrió. Lo que nosotros podemos asegurar es que el 30 de septiembre vamos a pagar a los bonistas. Pero los buitres son buitres y van a hacer las mil y una para cobrar todo lo que pretenden, dólar sobre dólar. Seguro van a tratar de acelerar los pagos de la deuda. Los estamos esperando", expresó el funcionario.



De acuerdo con un análisis socarrón expresado por el ministro de Economía, los fondos especulativos "son capaces de comprar la empresa ACME, la de los dibujitos de la tele, con las trampas, la dinamita, y todo eso, para inventar lo que sea, para desprestigiarnos".



Dijo también Kicillof que el ministerio de Economía mantiene permanente diálogo con los bonistas que aceptaron canjear sus bonos en default en 2005 y 2010: "Lo que nos han dicho es queremos cobrar. Y nosotros sembramos certidumbre por lo que ratificamos que seguiremos pagando".



Por palabras de Kicillof, la administración kirchnerista especula en que mientras se debate la nueva ley en el Congreso pueda haber alguna noticia en el plano internacional que destrabe más rápido el pago a los bonistas, como por ejemplo la apelación presentada por eurobonistas y el Citigroup ante una corte de Manhattan para que revise el fallo de Griesa.



"No puedo hablar sobre qué vamos a hacer si no sale lo que proponemos hoy (por la ley). Si sobre la marcha surge alguna novedad, iremos discutiendo", concluyó el ministro de Economía.