Otro detenido por el crimen de la joven en Villa Lugano

El joven, de 22 años, confesó su participación en el robo pero no en el asesinato de Melina López, de 18 años.
Martes 26 de agosto de 2014

Un joven de 22 años fue detenido por el crimen de Melina López, la chica de 18 años que fue ultimada a balazos delante de su novio frente al asentamiento Papa Francisco, del barrio porteño de Villa Lugano, y habría confesado que tuvo participación en el hecho, pero no en el crimen.

Según informaron fuentes policiales, el detenido es Jonathan Aranda, quien se presentó ante la justicia y seguirá detenido junto al otro arrestado que tiene la causa, Carlos Cañete.

Melina fue asesinada el martes 19 pasado, cuando junto a su novio de 17 años se dirigían al hipermercado Jumbo, ubicado en el cruce de las avenidas Fernández de la Cruz y Escalada, y fueron abordados por dos delincuentes armados.

"Confesó haber estado junto al primer detenido, Carlos Eusebio Cañete, en el momento del robo, pero dijo que él no tenía nada que ver con el asesinato, que él no disparó", dijo a Télam una fuente judicial.

Cañete (22) fue detenido la madrugada del viernes en un comedor comunitario que hay en la casa de sus padres en el Villa 20, lindera al predio “Papa Francisco”, desalojado el sábado por orden judicial.

El propio novio de Melina –testigo directo del crimen- fue quien le aportó a la Justicia el nombre y hasta el perfil de Facebook de Cañete y el viernes lo reconoció una rueda de presos.

En su indagatoria ante el juez Ríos, Cañete dijo que era inocente pero se negó a contestar las preguntas del magistrado y quedó preso por el homicidio.

En base a la declaración del propio novio de Melina y otros testigos, la Justicia también pudo reconstruir la secuencia del crimen.

Melina fue asesinada el martes 19 de este mes, a las 18.15, cuando junto a su novio de 17 años se dirigían al hipermercado Jumbo, ubicado en el cruce de las avenidas Fernández de la Cruz y Escalada, y fueron abordados por dos delincuentes armados.

La chica les entregó a los asaltantes una pequeña cartera, pero su novio se resistió al robo.

Según fuentes judiciales, cuando fue encañonado, el chico le corrió de un manotazo al delincuente el brazo con el que le apuntaba, lo que hizo enojar al asaltante que le aplicó un culatazo en la nariz y, en esa acción, el arma –una pistola calibre .380-, se disparó y el balazo dio en la cabeza de Melina.

La joven quedó tendida en la calle y fue trasladada por una ambulancia al Hospital Piñero, adonde, según los investigadores, llegó fallecida por la gravedad de la herida en el cráneo.