Directora del FMI, imputada por la justicia francesa por irregularidades

Miércoles 27 de agosto de 2014

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, anunció este miércoles que ha sido inculpada por "negligencia" en la investigación del polémico arbitraje entre el empresario Bernard Tapie y el banco Crédit Lyonnais.

Interrogada para saber si pretende dimitir de su cargo en el FMI, la exministra de Economía francesa dijo tajante que "no". "Vuelvo a trabajar a Washington esta misma tarde", aseguró.

Lagarde fue interrogada el martes por cuarta vez durante más de 15 horas por los magistrados de la Corte de Justicia de la República (CJR), instancia habilitada para investigar a los miembros del gobierno por las presuntas irregularidades cometidas en el ejercicio de sus funciones.

"La comisión de instrucción del CJR ha decidido mi inculpación sobre la base de una simple negligencia", anunció el miércoles en el bufete de su abogado Yves Repiquet.

"Después de tres años de instrucción y decenas de horas de interrogatorios, la comisión se rindió a la evidencia de que no he sido cómplice de ninguna infracción, por lo que se ha limitado a alegar que no habría sido suficientemente vigilante en el arbitraje" que otorgó al polémico empresario Tapie una millonaria indemnización.

"He pedido a mi abogado que presente todos los recursos a esta decisión que considero totalmente infundada", agregó.

La justicia investiga la sentencia arbitral de 2008 que concedió 400 millones de euros a Bernard Tapie, de ellos 45 millones por daños morales, para acabar con un largo litigio entre el empresario y el banco Crédit Lyonnais por la reventa de la empresa de artículos deportivos Adidas.

Cinco personas están acusadas de "estafa en banda organizada", entre ellos el propio Tapie, o el exdirector de gabinete de Lagarde cuando era ministra de Economía y actual consejero delegado de la compañía teléfonica Orange, Stéphane Richard.

Los jueces tratan de determinar si esta sentencia es fruto de "un simulacro" de arbitraje organizado con el aval del gobierno de la época, cuando Nicolas Sarkozy era presidente del país. En 2013, la justicia consideró a Lagarde testigo asistido, una figura judicial situada entre el simple testigo y la acusación. Desde entonces, el FMI le ha brindado su apoyo.

A Lagarde, que podría ser condenada a la cárcel y a 15.000 euros de multa, se le reprocha que no recurriera el fallo del arbitraje.