Diario del Mundial de Básquet: el Grondona de la FIBA

Sábado 30 de agosto de 2014
España sigue adelante su preparación para la Copa del Mundo y en los días previos se llevó todos los flashes, además de los entrenamientos de las selecciones, el Congreso dirigencial que presentó al nuevo presidente de la Federación Internacional de Básquet. Y es argentino.

Aquél que no está empapado con la actualidad basquetbolística quizás no lo sepa, pero en junio de 2013 se llevó adelante la votación para elegir al sucesor del francés Yvan Naimini en el sillón más importante de este deporte en todo el mundo. En ese momento, Horacio Muratore ganó la contienda con el apoyo del secretario general de FIBA y distintas asociaciones fuertes del básquet mundial, sobretodo la americana.

En Sevilla, meses después de esa elección, se llevó a cabo el congreso que confirmó las nuevas autoridades, y presentó en sociedad al nuevo presidente. En contacto con los medios argentinos que estuvieron en la conferencia, Muratore agradeció el apoyo de todos los que lo acompañaron en su carrera dirigencial desde sus comienzos en Tucumán. Ahora deberá ponerse los pantalones largos, aunque suene raro en el básquet, y seguir con la buena organización que lleva adelante FIBA.

En un salón lleno de dirigentes, de los más importantes del básquet, el tucumano no paró de sacarse fotos. De todas las confederaciones quisieron llevarse un recuerdo del que será el presidente en los próximos años. El escenario montado para la ocasión se llenó de personas, y Horacio quedó perdido entre los flashes y los apretones de manos.

En el medio hubo una pregunta ineludible, quizás sin mucha respuesta. ¿Qué significa que un argentino sea el presidente de la federación mundial en estos tiempos en que la confederación está intervenida? Eligió responder, aunque sin dar muchas precisiones. Prefirió aclarar que nuestra selección podría haber perdido su participación en el Mundial de España. Eso es lo que sucede cuando el Estado se mete en el ámbito deportivo, se cortan las relaciones. Pero no pasó.

Quizás haya tejido la mano de Muratore para que no suceda la desafiliación. Quizás no. Nunca lo sabremos. Algo cierto es que Argentina tiene su lugar en España 2014 pese al descalabro que dejó Germán Vaccaro (expresidente de CABB) en las finanzas del básquet.

En el sillón del fútbol argentino, y aunque sin ser presidente de la FIFA, Julio Grondona hizo y deshizo como quiso. Sumó enemigos que lo defenestraron y amigos por conveniencia que lo aplaudieron sin pensar en todo lo que había detrás. En el sillón del básquet planetario ahora hay un argentino. Recién empieza su labor y esperemos que con él no exista el Todo Pasa... sino que Todo Quede.