River superó a Godoy Cruz sobre la hora en su debut internacional

River Plate se llevó en tiempo de descuento una victoria por 1 a 0 sobre Godoy Cruz por la que hizo poco, en el marco de un equilibrado partido de ida de la Copa Sudamericana que se llevó a cabo en el estadio mundialista mendocino Malvinas Argentinas.
Miércoles 3 de septiembre de 2014

El entrenador de Godoy Cruz, Carlos Mayor, anunció en la víspera que el secreto para contener la fluidez futbolística de River pasaba por "cortarle los circuitos de juego en la mitad de la cancha".

El proyecto, entonces, pasaba más por no dejar jugar al rival que por hacerlo su equipo para ganar este primer partido, en el que era local y se suponía que debía buscar la primera ventaja de cara a la revancha del 28 de septiembre en el Monumental.

Pero volviendo a su propuesta, el conjunto mendocino cumplió al pie de la letra los preceptos de su técnico y esto le permitió no pasar zozobras durante el primer tiempo, en el que hasta dispuso de alguna acción aislada para ponerse en ventaja.

El equipo de Marcelo Gallardo no supo contrarrestar ese esquema de presión de los anfitriones y encendió las primeras alarmas, ya que si bien "no todos los días son domingos", como por ejemplo el pasado ante San Lorenzo, donde volvió a desplegar un fútbol de alto vuelo, también puede caber que le empiecen a "encontrar la vuelta" al lider del campeonato de primera división.

Es que los "millonarios", si bien tuvieron la punta mellada por la ausencia de Teófilo Gutiérrez, justamente el máximo goleador de ese torneo de primera con seis tantos, tampoco generaron juego en la zona media ante el aislamiento de Leonardo Pisculichi, en definitiva el único creativo en serio que tiene además del pibe Tomás Martínez, que sale desde el banco y al que todavía le faltan muchas horas de vuelo.

Por eso en el segundo período River se prodigó más en pos de plasmar su idea, mientras que el local redujo aún más la de por sí poca audacia exhibida en el período inicial.

Pero ante la falta de fútbol y profundidad (tampoco funcionó Rodrigo Mora), la dinámica y el voluntarismo del uruguayo Carlos Sánchez intentaron suplirlas sin éxito.

Y así, salvo algún remate aislado de Pisculichi que llegó a complicar al arquero local Sebastián Moyano, la paridad era conducente con la oferta que habían presentado ambos conjuntos.

Y de hecho, los mendocinos tenían la lección bien aprendida después del 4-0 con el que River los había despachado en este mismo escenario una semana atrás por el torneo local.

Pero cuando la suerte acompaña, no hay con que darle, y cuando la mala fortuna lo hace, también.

Por eso, cuando todos se iban conformes a sus casas: los de Godoy Cruz porque habían contenido al equipo que mejor juega hoy en día en Argentina y los de River porque se llevaban un empate auspicioso de cara a la revancha, llegó la injusticia.

Es que en el tercer minuto de descuento y desde una jugada de pelota parada, algo no habitual con lo que propone el "Muñeco" para su equipo, llegó la victoria riverplatense en la cabeza de Germán Pezzella.

Y en el fondo de la cuestión, también coexistió una diferencia de criterios en el local entre el técnico Mayor y dos referentes del equipo como José Luis Fernández (entró sobre el final) y Federico Lértora (no concentró), que nacieron el fin de semana y se tradujeron en la formación de hoy.